El año pasado cerró con un récord de patentamientos desde 2018 y se proyecta un 2026 con mayor dinamismo, a la vez que los precios y la oferta mostraron complejidad para los compradores.

El cierre de 2025 dejó al mercado automotor argentino con una lectura mayormente positiva, al situar el año como el de mejor desempeño desde 2018 en términos de ventas de autos 0 km.

Se superaron las 610.000 patentadas, un umbral que, para muchos analistas, marca el inicio de una etapa de mayor crecimiento. A pesar de este impulso, las proyecciones para 2026 no prometen un aumento de escala lineal: los técnicos del sector hablan de un rango cercano a los 700.000 vehículos patentados, lo que indicaría una expansión moderada pero sostenida frente a años anteriores.

El inicio del año mostró un mercado que siguió ajustando los precios en las listas oficiales, con subidas que iban de la mano de la inflación, a la vez que aparecían rebajas puntuales y promociones en concesionarios para mantener la demanda.

Este fenómeno de ajustes constantes respondió, en parte, a la incertidumbre cambiaria que aún persiste y a la necesidad de mantener la competitividad frente a la competencia.

Además, el factor electoral de medio mandato añadió un matiz de expectativas entre los compradores, pese a que el dólar no dio el salto que algunos habían anticipado.

En la práctica, los precios elevados se convirtieron en una barrera para muchos consumidores, de modo que la gran mayoría de los modelos terminó por superar el umbral de los 25 millones de pesos.

Entre tanto, marcas que lideraron las ventas en 2024, como Toyota y Volkswagen, no ofrecieron versiones por debajo de los 30 millones en el listado oficial, reflejando una tendencia hacia configuraciones más equipadas o nuevos rangos de precio.

En 2025, el mercado mostró una dinámica de renovación lenta pero constante, con menos ofertas de menor precio y una mayor presencia de modelos con mayores niveles de equipamiento.

El volumen de patentamientos de 0 km siguió una trayectoria de recuperación y, si se comparan periodos, se observa que la demanda de segmentos citadinos y compactos mantiene la mayor participación, capturando la mayor cuota del parque automotor.

En paralelo, la incorporación de protagonistas del segmento eléctrico —aunque todavía minoritarios en el conjunto— comenzó a ganar presencia entre los más accesibles, reflejando una tendencia que podría acelerarse en los próximos años.

A efectos prácticos para el consumidor, la lista de los autos más económicos del mercado sigue destacando, pero ya con precios que, al convertirlos a euros, muestran un rango que oscila entre valores cercanos a los 15.975 € y poco menos de 19.707 €. A modo de guía, estos son los diez autos más asequibles y sus precios convertidos a euros, tomando como referencia el tipo de cambio utilizado para este repaso:

- Renault Kwid: ARS 25.540.000 (aprox. €15.975)

- Fiat Mobi: ARS 27.070.000 (aprox. €16.932)

- Hyundai HB20: ARS 27.600.000 (aprox. €17.264)

- JMEV Easy 3: ARS 28.066.500 (aprox. €17.556)

- JAC S2: ARS 29.551.500 (aprox. €18.484)

- Fiat Argo: ARS 29.780.000 (aprox. €18.627)

- Fiat Cronos: ARS 30.960.000 (aprox. €19.365)

- Citroën C3: ARS 31.040.000 (aprox. €19.416)

- Peugeot 208: ARS 31.140.000 (aprox. €19.478)

- Chevrolet Onix: ARS 31.505.900 (aprox. €19.707)

Estas cifras no sólo reflejan una realidad de costos internos, sino que también ponen de manifiesto la magnitud de la devaluación en la región y el peso que tiene la variable cambiaria en la configuración de precios.

El marco de referencia para la conversión utilizado en este informe considera una tasa de cambio oficial y una relación de EUR/USD que sitúa el euro en un rango que, si bien aproxima, debe interpretarse como estimación de entorno, no como valor fijo.

En ese sentido, para una compra típica de un modelo de entrada, el costo en euros puede presentar variaciones según el canal de compra, la versión exacta y la región del país.

Mirando más allá de los números, el mercado automotor argentino durante 2025 consolidó señales de recuperación, con una demanda que empieza a equilibrarse entre precios, financiamiento y oferta.

La expectativa de un 2026 con crecimiento moderado y sostenido persiste entre analistas y concesionarios, siempre sujeto a la evolución de variables clave como el tipo de cambio, la inflación y las políticas de importación.

En ese marco, el consumo responsable y la diversificación de la oferta, incluidas las alternativas eléctricas, podrían jugar un papel cada vez más relevante para sostener la dinámica de ventas y ampliar la base de clientes a lo largo de los próximos años.