La Policía Nacional desmantela en Málaga a una banda de origen chileno relacionada con varios robos con fuerza en viviendas de alto valor; cuatro detenidos y planes de expandirse por la Costa del Sol.

La Policía Nacional de España desarticuló en Málaga a una banda criminal de origen chileno que se atribuía una decena de robos con fuerza en viviendas de alta seguridad.

En la operación fueron detenidas cuatro personas: tres hombres y una mujer; el juez ordenó su ingreso en prisión provisional.

Los hechos investigados ocurrieron principalmente en el distrito Este de Málaga y también en las localidades de Nerja y Mijas.

Según la Policía, el grupo estaba especializado en escalamiento y forzado de cerraduras y ventanas, y actuaba sobre inmuebles rodeados por muros perimetrales.

Su botín habitual incluía dinero en efectivo, joyas y objetos de alto valor.

La investigación, llevada a cabo por el Grupo de Robos de la Comisaría Provincial de Málaga, se puso en marcha en octubre tras la detección de una nueva dinámica delictiva dedicada a robar en viviendas habitadas.

Desde las primeras denuncias, los agentes lograron identificar a los sospechosos, quienes se habían establecido temporalmente en un piso del centro de Málaga, desde donde planificaban sus incursiones.

La célula contaba con un reparto de funciones claramente definido. La única mujer del grupo llevaba a cabo inspecciones previas en urbanizaciones, verificando la ausencia temporal de los moradores mediante toques de timbre u observación de luces apagadas.

Una vez seleccionado el objetivo, dos de los hombres ejecutaban el robo, escalando muros y forzando accesos con herramientas como radiales, patas de cabra y destornilladores, mientras un cuarto integrante se encargaba del transporte y labores de apoyo.

En pocos minutos, los delincuentes registraban las viviendas en busca de efectivo, joyas y otros efectos de valor. La operación policial permitió frustrar además una nueva “gira” delictiva que el grupo preparaba en distintos puntos de la Costa del Sol, como Estepona, Marbella, Torrox y Vélez-Málaga, donde se habían detectado sus últimos movimientos.

La Policía Nacional también indicó que, además de robos en viviendas, la banda practicaba hurtos continuados en grandes superficies comerciales, utilizando bolsos “apantallados” para eludir los sistemas de alarma.

Durante el registro del piso que utilizaban como base de operaciones, los agentes incautaron joyas, dinero en efectivo, relojes, teléfonos móviles, ropa de marcas de prestigio, bolsos apantallados, además de herramientas e indumentaria empleadas en los asaltos.

Con estas detenciones, la Policía dio por desarticulada la organización criminal.

Presuntamente, este caso se enmarca en un patrón de operaciones de redes internacionales que operan en la Costa del Sol. Las autoridades han advertido que siguen las investigaciones para identificar posibles cómplices y evitar nuevos golpes en la región.

Históricamente, Málaga ha sido escenario de diversas operaciones de bandas extranjeras que buscan residencias de alto standing, aprovechando la temporada turística y la afluencia de visitantes.

Expertos señalan que redes procedentes de Chile y de otros países sudamericanos han incrementado su presencia en determinados barrios de la ciudad en años recientes, lo que ha llevado a una mayor atención de las fuerzas de seguridad para evitar que este tipo de delitos afecte a residentes y a turistas de alto poder adquisitivo.

Supuestamente, la investigación continuará para confirmar la eventual participación de más cómplices y para determinar si la banda tenía vínculos con otros grupos internacionales que operan en la región.

La Policía ha reiterado su compromiso con la coordinación europea para prevenir robos en viviendas de lujo y reducir la vulnerabilidad de zonas residenciales de alta demanda.