La aparición de Ju-ae junto a su padre en un desfile militar durante el 9º Congreso del Partido de los Trabajadores reaviva las dudas sobre una futura sucesión en Corea del Norte, con analistas señalando posibles roles en el programa armamentístico.
En una aparición que alimenta las dudas sobre la posible sucesión en Corea del Norte, la hija de Kim Jong-un fue vista en el desfile militar que cerró el 9º Congreso del Partido de los Trabajadores, el órgano rector del poder en el país.
Las imágenes difundidas por la agencia estatal KCNA muestran a la joven junto a su padre en la tribuna, observando el paso de las columnas desde la plaza Kim Il-sung de Pyongyang.
Presuntamente podría llamarse Ju-ae o Ju-hae y tendría alrededor de 13 años, según las fotografías difundidas entre analistas y medios especializados.
En otras tomas, se la ve caminando al lado de Kim Jong-un, mientras éste saluda a tropas y altos mandos militares, una escena que aumenta la expectativa sobre su papel en la élite gobernante.
Aunque los despachos oficiales no mencionan explícitamente su presencia, su aparición en un acto de tal envergadura ha sido interpretada como un paso en su creciente exposición pública.
El Congreso, celebrado del 19 al 25 de febrero, definió las directrices políticas, económicas y militares para los próximos cinco años. En el informe presentado ante la cita, Kim reafirmó el rumbo nuclear del país y, presuntamente, se ampliarán las capacidades armadas y se mantendrá el estatus de Estado poseedor de armas nucleares.
La joven debutó públicamente en noviembre de 2022 durante la inspección de una prueba de misil balístico intercontinental y, desde entonces, ha acompañado a su padre en otras pruebas armamentísticas y actos diplomáticos, incluido un viaje a Pekín el año pasado, donde Kim se reunió con Xi Jinping.
Según algunas fuentes, Ju-ae podría haber entrado en una fase de designación como sucesora, ocupando tal vez un puesto de alto nivel en el programa de misiles.
Esta lectura se sustenta en reportes de la comunidad de inteligencia y en la observación de su presencia en actos de alto perfil.
Algunos analistas señalan que el fuerte carácter patriarcal de la élite norcoreana podría representar obstáculos para que una mujer asuma la jefatura, aunque bajo Kim Jong-un las mujeres han ganado visibilidad en puestos clave, como Kim Yo-jong, hermana del líder, ascendida a un cargo de mayor relevancia, y la ministra de Exteriores Choe Son-hui, designada en 2022.
Más allá de la retórica oficial, la sombra de la sucesión familiar ha sido una constante en la narrativa de Pyongyang durante años. Analistas destacan que la propaganda estatal busca proyectar continuidad y estabilidad, y que cualquier indicio de liderazgo podría ser gradual y sujeto a cambios, en un país con control férreo de la información.
Con el 9º Congreso y el desfile, el régimen parece reforzar su mensaje de unidad en torno al desarrollo militar y a la retórica de autarquía, a la vez que observa con atención el tablero internacional ante las tensiones con estados vecinos y la gestión de las negociaciones sobre desarme y sanciones.
Supuestamente, estas dinámicas sirven para consolidar la legitimidad interna mientras se mantiene la atención internacional sobre el régimen.