Mercian, la empresa japonesa vinculada a Kirin, ordena la retirada voluntaria de unas 40.000 botellas de vino chileno por contener un aditivo no permitido en Japón, mientras se mantienen dudas sobre su impacto y alcance en el mercado.
Mercian, la división de bebidas del grupo japonés Kirin, anunció este martes la retirada voluntaria de cerca de 40.000 botellas de vino chileno tras detectar un aditivo alimentario cuyo uso no está permitido en Japón. Los vinos Frontera Sparkling Rosé y Frontera Ice Rosé, junto con el Frontera Rosé embotellado, elaborados por viñedos chilenos de Concha y Toro, contienen citrato de cobre, según informó la subsidiaria de Kirin Holdings.
La medida fue comunicada como una acción de seguridad para los consumidores y para evitar cualquier posible controversia regulatoria.\n\nEl aditivo citado se utiliza para eliminar sabores indeseables asociados a la fermentación y al almacenamiento, según la Oficina Internacional de la Viña y el Vino (OIV).
Mercian señaló que, aunque dicho aditivo está permitido en otros países, incluido Chile, su uso no está autorizado en Japón.\n\n“Creemos que el impacto de este incidente en la salud es extremadamente bajo”, afirmó Mercian y agregó una disculpa formal por la situación.
Este tipo de citrato de cobre se emplea en algunas elaboraciones para mejorar el perfil sensorial del producto, pero la discrepancia normativa entre países ha llevado a la retirada de las existencias afectadas.\n\nLa agencia de noticias Kyodo indicó que los tres productos comenzaron a comercializarse en Japón en 2024. Hasta la fecha, se habrían vendido unas 620.000 unidades, y se estima que aún quedan cerca de 40.000 en circulación. En este punto, fuentes cercanas al sector señalan que la mayoría de las botellas retiradas provienen de lotes importados en los últimos meses.\n\nPresuntamente, este episodio podría generar preocupación entre minoristas y consumidores que confían en la etiqueta Frontera como símbolo de vino chileno en el mercado japonés.
A nivel histórico, presuntamente Mercian ha trabajado como importadora de vinos chilenos durante la última década, y la relación entre Kirin y Concha y Toro se ha consolidado en acuerdos de exportación que han alimentado el flujo comercial entre Japón y Chile.\n\nEste caso subraya la complejidad de las normas sobre aditivos y la vigilancia de productos importados en un mercado tan regulado como el japonés. Aunque el aditivo se utiliza para neutralizar sabores no deseados, la compañía ha optado por retirar las botellas para evitar riesgos y mantener la confianza del consumidor y del comercio minorista.\n\nEn lo que respecta a precios, no se divulgaron montos de venta o retirada, por lo que no existen datos en euros para convertir. Esta ausencia de información monetaria contrasta con la atención que suele generar cualquier retirada de productos importados en la cadena de suministro, donde las implicaciones pueden superar el aspecto sanitario para tocar aspectos de reputación y ventas futuras.