El conflicto en Gaza continúa cobrando vidas, con cientos de víctimas que pierden la vida intentando acceder a alimentos y asistencia médica, en medio de una escalada bélica que ha dejado miles de fallecidos y heridos.
El Ministerio de Sanidad del enclave palestino en Gaza ha reportado que, desde el inicio de los intensos ataques por parte de Israel en octubre de 2023, un total de 2.180 personas han muerto mientras buscaban ayuda, comida o refugio en medio del conflicto. Estas cifras reflejan la gravedad de la crisis humanitaria que atraviesa la región, donde la población civil se encuentra atrapada en medio de una guerra que ha destruido infraestructuras esenciales y ha dejado a miles sin recursos básicos.
Supuestamente, solo en el último miércoles, 22 personas perdieron la vida en su intento por recorrer las zonas afectadas, en busca de alimentos y atención médica.
Muchas de estas víctimas estaban en movimiento, intentando llegar a puntos de distribución gestionados por la polémica Fundación Humanitaria de Gaza, una organización que ha estado en el centro de atención internacional por su papel en la distribución de ayuda en medio del conflicto.
A esta cifra se suman unas 317 víctimas fatales relacionadas con la hambruna severa que azota la región, de las cuales, presuntamente, 121 eran niños y niñas, lo que evidencia el impacto desproporcionado que la crisis tiene en la población infantil.
La situación en Gaza ha alcanzado niveles de desesperación que recuerdan a las peores fases de conflictos anteriores en la historia moderna, donde las guerras dejan secuelas duraderas en la población civil.
Desde que comenzó la ofensiva israelí en Gaza en octubre de 2023, se estima que cerca de 63.000 personas han muerto en diferentes circunstancias, incluyendo bombardeos, violencia directa y las complicaciones derivadas del bloqueo y la escasez de recursos.
Además, los heridos en el conflicto se acercan a los 160.000, lo que refleja la magnitud del sufrimiento y la destrucción que azota a la Franja.
Supuestamente, muchas de estas víctimas se han producido en los puntos de distribución de ayuda, ubicados en lugares donde también transitan los pocos camiones que logran ingresar con suministros.
En varias ocasiones, estas zonas se han convertido en escenarios de enfrentamientos o ataques, especialmente en los alrededores de los puestos militares y las zonas controladas por las fuerzas israelíes.
Históricamente, Gaza ha sido escenario de conflictos prolongados, desde las guerras de 2008-2009, hasta los enfrentamientos de 2014 y las crisis recurrentes por bloqueos y restricciones.
La situación actual, sin embargo, parece ser una de las peores en décadas, con un incremento exponencial en las víctimas civiles y una crisis humanitaria que amenaza con agravarse aún más.
La comunidad internacional sigue alertando sobre la necesidad urgente de una solución que permita el ingreso de ayuda sin obstáculos y proteja a la población vulnerable.
Mientras tanto, los civiles en Gaza continúan enfrentando una realidad marcada por la pérdida, el sufrimiento y la incertidumbre, en un conflicto que, presuntamente, no muestra signos de resolverse en el corto plazo.