Una pareja de nacionales chilenos fue encontrada sin vida y calcinada dentro de un vehículo en Challapata. La fiscalía investiga, bajo la hipótesis de un ajuste de cuentas entre bandas, las circunstancias del hecho.
Este viernes, la fiscalía departamental de Oruro, bajo la dirección de Aldo Morales, habría indicado que las personas halladas calcinadas dentro de un vehículo en la localidad de Challapata serían de nacionalidad chilena y presentarían múltiples lesiones.
presuntamente, las circunstancias de la agresión se encuentran aún en investigación y no se descartan otras hipótesis mientras avanza el trabajo de los investigadores.
Las víctimas presuntamente habrían sido identificadas como Bruno Antonio Soto Marín (21 años) y Hernán Francisco Vicencio Rojas (32 años), quienes, según fuentes oficiales, habrían recibido golpes y torturas y, presuntamente, fueron asesinados por un grupo de entre 20 y 30 delincuentes de la zona.
En los partes policiales a los que ha tenido acceso este informe, se mencionan indicios que sostendrían esa versión, aunque las autoridades señalan que falta corroborar varios elementos.
Uno de los chilenos fue encontrado maniatado con una cuerda, y el otro presentaba indicios de haber estado sometido a algún tipo de contención física con manillas metálicas.
Los hallazgos en el lugar permiten, presuntamente, sostener la hipótesis de un acto violento planificado, y a la vez se mencionan otros indicios materiales que pueden aportar a la investigación.
En las inmediaciones también se ubicó un vehículo calcinado, presuntamente indocumentado y robado, según señaló Morales; este detalle figura como una pieza clave para delimitar el contexto de lo ocurrido.
El ataque, presuntamente, podría haber surgido como un ajuste de cuentas entre delincuentes que, según las investigaciones iniciales, se dedicaban al robo de vehículos de diversas características, a los que cambiaban el color y eliminaban señas particulares para ser comercializados como motorizados indocumentados.
Se estima que la operación abarcaría a varios integrantes de una banda, y las autoridades ya maneja la hipótesis de víctimas adicionales en Challapata y zonas aledañas.
En paralelo, el tercer miembro de la banda, presuntamente, se encuentra arrestado en la Jefatura Provincial de Policía de Challapata por otros hechos delictivos y ya fue aprehendido e imputado por el delito de robo agravado, relacionado con la sustracción de una camioneta ocurrida el pasado 5 de enero.
Por su parte, el cuarto integrante del grupo se mantiene prófugo, según informaciones no oficiales que circulan en el entorno policial.
Históricamente, Challapata y la región de Oruro han experimentado episodios de violencia vinculados al robo de vehículos y a disputas entre grupos organizados que operan en áreas rurales y fronterizas.
Aunque estas tendencias han sido objeto de investigaciones y campañas de seguridad, las autoridades advierten que cada caso debe caracterizarse con precisión para evitar atribuciones indebidas.
En este marco, la Fiscalía subraya que todas las hipótesis siguen abiertas y que cada pista será sometida a verificación rigurosa para esclarecer las últimas horas de Soto Marín y Vicencio Rojas, así como el alcance real de la supuesta estructura delictiva vinculada a estos hechos.
La región de Challapata, ubicada a varios miles de kilómetros de las grandes ciudades, continúa siendo foco de operativos policiales y de esfuerzos de las autoridades para desmantelar redes de robo y tráfico de vehículos.
Mientras tanto, la comunidad espera respuestas claras sobre la motivación de este hecho y sobre cualquier posible vínculo con otros incidentes ocurridos en los últimos meses.
Supuestamente, la investigación continuará recopilando testimonios, revisando imágenes de cámaras y cruzando datos de antecedentes para confirmar o descartar las hipótesis que hoy se manejan en sede judicial.