Un navegante francés encuentra un neumático grande en la isla Ducie, en el Pacífico, que podría ser parte de un CASA C-212 Aviocar de la Fuerza Aérea de Chile, vinculado al accidente de 2011 cerca de Juan Fernández que dejó 21 víctimas. Las autoridades francesas y chilenas estudian la pista para avanzar en la investigación.
A casi 15 años del trágico accidente de la Fuerza Aérea de Chile cerca de las islas Juan Fernández, una pista sorprendente llega desde el Pacífico: un navegante francés ha encontrado en la remota isla Ducie, en pleno Océano Pacífico, lo que parece ser una pieza de un avión perteneciente a la FACH.
El hallazgo consiste en un neumático de gran tamaño ubicado en la playa, que quedó registrado en un video y luego difundido por redes sociales.
El hallazgo fue comunicado por Florent, el navegante que lo descubrió, quien afirmó haber informado de inmediato a la Oficina de Investigaciones y Seguridad de la Aviación Civil francesa (BEA).
Según explicó al diario chileno El Mercurio, la rueda contenía una inscripción y una forma que permitía reducir las posibles coincidencias a dos o tres modelos de aeronaves.
Tras comparar esa información con históricos de accidentes y con las aeronaves que operaban en la región, Florent sostuvo que el neumático podría pertenecer a un CASA C-212 Aviocar, la aeronave siniestrada en 2011 que causó la muerte de 21 personas, entre ellas el conocido presentador de televisión Felipe Camiroaga.
Este tipo de hallazgos, aunque aislados, no son inusuales en un océano de corrientes constantes: las aguas pueden transportar restos a miles de kilómetros desde la zona de la caída original.
En este caso, la distancia entre Juan Fernández y Ducie es considerable, pero no imposible para explicar la presencia de esa pieza en la playa de la isla británica Ducie.
Julio Subercaseaux, expresidente de la Federación Aérea de Chile, comentó a CHV Noticias que la pieza encontrada podría ser del tren de aterrizaje izquierdo de la aeronave siniestrada.
«Probablemente la Fuerza Aérea va a hacer las gestiones para recuperar ese resto y traerlo a la Base Aérea El Bosque, donde existen laboratorios y personal especializado para ver si se puede obtener una pista adicional de cuáles pudieron haber sido algunos de los factores del accidente», afirmó Subercaseaux.
Por su parte, la BEA indicó que está al tanto de la información y que seguirá los procedimientos de cooperación internacional para confirmar la procedencia de la pieza y, en su caso, coordinar la recuperación y el análisis.
En Chile, las autoridades aeronáuticas han dejado claro que colaborarían con el proceso, respetando las normas de seguridad y responsabilidad institucional.
El hallazgo llega en un momento en que la investigación y la memoria de aquel suceso siguen siendo relevantes para las fuerzas armadas y para la opinión pública: se trataba de un avión CASA C-212 Aviocar de la FACH, una aeronave de transporte medio utilizada por la institución para misiones de apoyo y traslado.
La desaparición de ese vuelo dejó un vacío significativo en la memoria de quienes siguieron la historia en su momento, y ahora se abre la posibilidad de obtener nuevos indicios que contribuyan a esclarecer qué ocurrió realmente.
En resumen, se confirma un hallazgo interesante que podría vincularse a uno de los casos de aviación más trágicos de Chile. Si la pista se confirma, la recuperación y el análisis en la base de El Bosque permitirán avanzar en la reconstrucción de los hechos y, en última instancia, en la mejora de la seguridad y el manejo de incidentes futuros.
Mientras tanto, el Pacífico sigue guardando silencios y respuestas que, con paciencia y rigor técnico, podrían traer claridad a un episodio que marcó a varias familias y a toda una nación.