Matías Cano, arquero argentino de 39 años y ex capitán de Coquimbo Unido, revela haber tenido pensamientos suicidas y destaca a su familia como motor para seguir. El caso reabre el debate sobre la salud mental en el deporte y la necesidad de recursos de apoyo.
Matías Cano, arquero argentino de 39 años y ex capitán de Coquimbo Unido, volvió a generar preocupación en el mundo del fútbol tras publicar un mensaje contundente sobre su salud mental en sus redes.
Actualmente milita en el Bella Italia de Uruguay, un club de menor renombre pero con una trayectoria sólida en la región. Su confesión llega en un momento en el que la salud mental de los deportistas ha dejado de ser un tema tabú para convertirse en una preocupación visible para clubes, hinchas y familias.\n\nEn una historia de Instagram, Cano fue directo al grano: “Hoy quiero comentarles que por primera vez en la vida tuve pensamientos suicidas con ganas de ponerle fin a todo”.
No fue una frase vacía; el portero quiso contextualizar que no se trataba de un momento aislado, sino de un estado emocional que le costó reconocer y aceptar.
Estas palabras han generado reflexión sobre lo que muchos atletas viven detrás de los focos, lejos de las cámaras y la presión de los resultados.\n\nEl propio Cano explicó que ya había atravesado episodios depresivos en el pasado, que lo llevaron a plantearse abandonar el fútbol profesional en algún momento.
Pero en esta ocasión, aseguró que el momento es serio y que necesita apoyo externo para atravesarlo. “Soy un guerrero y no voy a entregarme a un simple pensamiento negativo”, añadió, dejando claro que mantiene la voluntad de seguir luchando pese a la dificultad.\n\nUno de los pilares de su mensaje fue la familia. Cano señaló a sus hijos como el motor principal para resistir y continuar adelante. “Me apoyo en mis hijos, a los que no quiero enseñarles que cuando se pone jodido hay que tirar la toalla y ceder”, escribió, subrayando el deber de enseñar resiliencia y esperanza a los más pequeños.
Este componente familiar es compartido por muchos deportistas que, aun con carreras exitosas, deben enfrentar momentos de vulnerabilidad.\n\nEl ex capitán de Coquimbo Unido no solo habló para sí mismo, sino para abrir una conversación necesaria sobre la salud mental en el deporte. Hizo un llamado explícito a la solidaridad y a la responsabilidad de clubes, entrenadores y mediación de recursos para que nadie se sienta en soledad ante la presión de la competencia y la vida pública.\n\nHoras después de publicar el mensaje, las redes del portero dejaron de estar disponibles de forma pública, una señal de que la conversación intensifica la necesidad de privacidad, acompañamiento y moderación del contenido sensible mientras se ofrecen herramientas de ayuda.\n\nComo recursos de apoyo, se recuerda que en Chile existe la línea Salud Responde al 600 360 7777 y la Línea de Prevención del Suicidio al *4141, que ofrecen orientación y apoyo emocional.
Es importante que cualquier persona que esté atravesando una situación similar se acerque a profesionales y busque ayuda de forma temprana.\n\nEn el contexto del fútbol, casos como este han contribuido a impulsar políticas y prácticas de bienestar mental en clubes y asociaciones. La presión mediática, los continuos traslados y la inestabilidad propia de la carrera deportiva pueden afectar el bienestar emocional de los jugadores, por lo que este tipo de testimonios ayuda a normalizar buscar ayuda y a priorizar la salud por encima de la imagen pública.\n\nCano, con raíces argentinas y una carrera que ha trascendido fronteras en el Cono Sur, representa a muchos jugadores que viven bajo la sombra de la exigencia y ahora buscan un camino más humano en el deporte.
Se espera un acompañamiento cercano por parte de su club y de la comunidad deportiva para afrontar este tema con seriedad y responsabilidad.\n\nEste episodio recuerda que la fortaleza física no basta para sostener una trayectoria prolongada si no se cuida la salud mental. Se hace imprescindible que las instituciones y las familias trabajen juntas para brindar apoyo accesible y efectivo a quienes lo necesitan, sin estigmas ni juicios, y con un marco de empatía que permita superar momentos difíciles sin perder de vista la seguridad personal.