La ETS licita la urbanización de Loiola y San Martín en Donostia por 1.300.000 €, con una intervención de 3.500 m² que incluirá peatonalización entre Urbieta y Hondarribia, un bidegorri y la reorganización de servicios para avanzar en la variante soterrada del Topo.
En Euskadi, la comisión de contratación de Euskal Trenbide Sarea (ETS) ha puesto en licitación las obras de urbanización de las calles Loiola y San Martín, situadas frente al Buen Pastor y afectadas por la variante soterrada del Topo.
El contrato asciende a 1.300.000 €, y la empresa adjudicataria dispondrá de un plazo máximo de ocho meses para completar los trabajos. El alcance de la actuación, enmarcada en el marco del Departamento de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco, comprende las calles Loiola, donde ya se vislumbran algunas de las futuras entradas a la estación Centro-La Concha, y San Martín, en su cruce con la plaza del Buen Pastor, en pleno centro de Donostia.
La superficie total de intervención ronda los 3.500 m². La principal novedad de la urbanización es que la calle San Martín pasará de contar con tres carriles de tráfico rodado a ser una zona peatonal en el tramo comprendido entre las calles Urbieta y Hondarribia, con la incorporación de un bidegorri para bicicletas.
Este cambio pretende facilitar el flujo peatonal y de movilidad suave en una de las arterias más transitadas del casco antiguo de la ciudad.
El proyecto, desarrollado de forma colaborativa entre ETS y el Ayuntamiento de la ciudad, persigue la reordenación del espacio público con el objetivo de mejorar el entorno urbano alrededor del cañón de acceso al Topo.
Además de la peatonalización y del carril bici, la actuación incluirá la reposición de servicios afectos por las obras: redes de saneamiento, pluviales y abastecimiento, así como la renovación del mobiliario urbano, luminarias y jardinería.
Estas intervenciones pretenden equilibrar la memoria de la ciudad con las necesidades actuales de uso del viario y de las infraestructuras subterráneas.
Desde que se culminaron los trabajos del cañón de acceso a la plaza Xabier Zubiri, del ascensor a la calle Easo y de la ventilación de emergencia de la calle San Bartolomé, la ciudad ha ido recuperando de forma progresiva una parte de la superficie ocupada por las obras.
En total, se han devuelto alrededor de 3.700 m² desde el inicio de la fase I de las obras en el centro de Donostia. Este proceso de desocupación de superficie fue una señal de la dinamización de proyectos de urbanismo y movilidad que persiguen adaptar el centro histórico a usos más sostenibles y accesibles para vecinos y visitantes.
Históricamente, Donostia ha experimentado diversas fases de peatonalización y reordenación del centro para favorecer una movilidad más humana y una red de transporte más eficiente.
En este marco, ETS ha desempeñado un papel clave en la planificación de infraestructuras que conectan el sistema de transporte urbano con la red de trenes de alta capacidad que atraviesa la ciudad.
La variante soterrada del Topo forma parte de un plan más amplio de modernización de la movilidad que busca descongestionar el tráfico y mejorar la accesibilidad a futuras estaciones y a las redes de transporte público interurbanas.
Aunque los plazos y proyectos pueden estar sujetos a ajustes, la licitación de Loiola y San Martín refuerza la estrategia de priorizar el espacio público para peatones y ciclistas, sin perder de vista la infraestructura ferroviaria subterránea.
En conjunto, estas actuaciones se inscriben en una línea de trabajo sostenido de la administración para revitalizar el centro de Donostia y dotarlo de una imagen más amable para los residentes y para el turismo, manteniendo al mismo tiempo la conectividad con el Topo y las modalidades de movilidad que componen el entramado urbano actual.
Los proyectos continúan avanzando con la esperanza de que, al culminar las obras, el tejido urbano gane en calidad de vida, seguridad y accesibilidad para todos los usuarios.