Renfe enviará 11 unidades de la serie 447 a la base de Ollargan para empezar a operar en la línea C3 de Bilbao, con piso bajo para facilitar el acceso. La medida forma parte de la cooperación entre Renfe y el Gobierno Vasco tras la transferencia de la Cercanías.
En Euskadi se prepara una pequeña revolución en las cercanías. Renfe ha adelantado que las primeras 11 unidades de la serie 447 llegarán este verano a la base de Ollargan, donde serán revisadas y puestas a punto en talleres.
Si todo sale como se espera, estas unidades empezarán a entrar en servicio de forma progresiva desde este otoño en la línea C3, entre Orduña y Abando, en Bilbao.
El cambio clave es que los trenes 447 tienen un coche de piso bajo, lo que facilita mucho el acceso entre el andén y el vehículo, especialmente para personas con movilidad reducida, sillas de ruedas, carritos de bebé y otros elementos de ayuda.
Hoy la C3 se sirve mayoritariamente con trenes de la serie 446, que presentan un desnivel entre el suelo del tren y el andén de varios escalones. Con las 447, ese desnivel se reduce notablemente y se mejora la accesibilidad para todo el mundo. Esta serie 447 ya circula en la red de cercanías de Euskadi y opera en el núcleo de San Sebastián, lo que demuestra su idoneidad para el uso cotidiano.
En la reunión que mantuvieron la consejera de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco, Susana García Chueca, y el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, se valoró el avance.
La consejera subrayó que estas unidades permiten un avance sustancial en materia de accesibilidad en la línea C3 y recordó que todas las personas deben tener el tren al alcance de la mano.
Agradeció la sensibilidad de Renfe ante esta prioridad y valoró la cooperación entre Renfe y la administración vasca desde la transferencia de competencias.
Por su parte, Fernández Heredia afirmó que la incorporación progresiva de estas unidades refleja el compromiso de Renfe con la mejora continua de las cercanías en Euskadi y con una movilidad pública más accesible, fiable y adaptada a la ciudadanía.
Además, el Gobierno Vasco y Renfe señalan que estas mejoras se deben vincular a dos servicios muy demandados desde hace años, la Llanada Alavesa y la C5 en Bizkaia, entre Karrantza y Aranguren.
Este movimiento forma parte de un plan más amplio de modernización de la red de cercanías de Euskadi, que acompaña la transferencia de competencias y la aspiración de sustituir progresivamente las unidades más antiguas por otras con mejores prestaciones.
Históricamente, Euskadi ha apostado por la inversión en material rodante, talleres y sistemas de mantenimiento para ganar autonomía y garantizar un servicio más estable para los habitantes de Bilbao, Vitoria, San Sebastián y alrededores.
En ese marco, la llegada de los 447 representa un paso más hacia una red de transporte público más usable, acorde con las exigencias de una ciudadanía cada vez más demandante.