El Ejecutivo vasco supervisó las obras de la nueva estación de Adif en Irún, anunciando la apertura para el martes 13 de enero y la incorporación de cuatro servicios de cercanías en cada sentido antes de terminar enero.

En Euskadi, la consejera de Movilidad Sostenible, Susana García Chueca, visitó esta mañana la obra de la nueva estación de Adif en Irún, acompañada por el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano.

Ambos inspeccionaron las mejoras y constataron que la intervención podría quedar finalizada antes del próximo verano, con la apertura de la infraestructura prevista para el martes 13 de enero.

Gracias a los avances, se recuperará parte de la oferta de cercanías que se habían visto interrumpidas por las obras. Con la puesta en servicio del nuevo andén, se incorporarán cuatro servicios de cercanías en cada sentido en días laborables antes de que concluya enero, lo que permitirá restablecer frecuencias y mejorar la conectividad de la región.

Poco a poco se está recuperando el servicio para la ciudadanía y se está haciendo además con infraestructuras de mayor calidad, afirmó García Chueca.

Se agradece al Ministerio y a ADIF el trabajo que están realizando y, sobre todo, a la ciudadanía por la paciencia que ha tenido durante las afecciones que poco a poco se van reduciendo, añadió.

Este proyecto se enmarca en una trayectoria de modernización de la red de cercanías en Euskadi, que ha visto inversiones para ampliar y electrificar tramos, optimizar cruces y mejorar la seguridad.

Irún, situada junto a la frontera con Francia, es un nodo estratégico para el tránsito regional y transfronterizo; su renovación refuerza la conectividad con las comarcas costeras y con la Eurorregión, en línea con la estrategia de movilidad sostenible de la comunidad.

La coordinación entre el Gobierno Vasco, ADIF y el Ministerio de Transportes ha permitido avanzar pese a las complejidades propias de una obra de gran envergadura.

Este tipo de actuaciones también se inscriben en un marco más amplio de planificación europea para el transporte, que busca descarbonizar el movimiento de personas y mercancías en corredores prioritarios.

En el pasado la red de cercanías vasca ha vivido hitos importantes, como la electrificación de tramos clave y la introducción de nuevos trenes en los años 90 y 2000, que mejoraron notablemente la frecuencia y la seguridad.

El caso de Irún ilustra cómo las inversiones en infraestructuras ferroviarias pueden convertir a un municipio fronterizo en un polo logístico y turístico, facilitando la conexión con San Sebastián, la capital de la región, y con Bilbao, además de permitir un tránsito más fluido hacia el sur de Francia.

Asimismo, la estación y su entorno se beneficiarán de mejoras en accesibilidad para personas con movilidad reducida y de mejoras en la seguridad de pasajeros, aspectos que la normativa actual exige como estándar.

Aunque la expansión de frecuencias y la apertura de la estación son noticias positivas, en la fuente original no se detallaron cambios de tarifas ni nuevos precios para las próximas estaciones; las tarifas de Cercanías seguirán aplicando la estructura vigente en euros.

En cualquier caso, las autoridades confían en que la culminación de la obra contribuya a una mayor oferta, menor congestión vial y una aportación al objetivo de movilidad sostenible de Euskadi, con beneficios para usuarios diarios y para el turismo que acompaña a la eurorregión.