Un nuevo centro en Vitoria-Gasteiz refuerza la investigación en terapias biológicas y medicina regenerativa, al tiempo que impulsa una colaboración público-privada más ágil en el sector biosanitario vasco.
En Euskadi, el centro MiKS abrió este lunes un nuevo capítulo en la promoción de la investigación en terapias biológicas y medicina regenerativa, al tiempo que refuerza la colaboración entre lo público y lo privado en el ámbito biosanitario.
El Ejecutivo Vasco ha reafirmado su voluntad de avanzar hacia alianzas más ágiles entre administraciones y empresas para acelerar la transferencia de conocimiento y la creación de productos clínicos.
Durante la inauguración en Vitoria-Gasteiz, con la presencia del Lehendakari Imanol Pradales y del consejero de Salud, Alberto Martínez, se presentó una instalación de tres plantas y 4.000 metros cuadrados construidos, que aglutina servicios asistenciales, quirúrgicos, investigación y rehabilitación, dotados de tecnología de última generación.
El Lehendakari subrayó el doble compromiso de Mikel Sánchez: mantener la excelencia médica y contribuir al desarrollo de Araba y Euskadi. Señaló que el Hospital MiKS enriquecerá el ecosistema vasco de biociencias y reforzará el posicionamiento de Euskadi en la medicina regenerativa mediante el desarrollo e investigación de nuevas terapias biológicas, biomateriales y técnicas quirúrgicas orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas.
Pradales añadió que el Gobierno Vasco respalda este tipo de iniciativas y mantiene la voluntad de avanzar hacia una colaboración público-privada más ágil.
En línea con el Programa de Gobierno y el Pacto de Salud, recordó el compromiso de reforzar Osakidetza como herramienta clave para la investigación y el desarrollo de productos clínicos, en cooperación con startups biotecnológicas y con los agentes biosanitarios del sector.
Este avance en la infraestructura sanitaria se inscribe en una trayectoria histórica de apuesta por la biociencia en la región, que ha buscado fortalecer la interacción entre investigación académica, hospitales y empresas para convertir Euskadi en referente en innovación sanitaria.
El centro MiKS podría convertirse en un polo para ensayos clínicos, transferencia tecnológica, formación especializada y colaboración entre hospitales, universidades y sector privado, consolidando la estrategia de Euskadi para situar la medicina regenerativa entre las principales líneas de desarrollo regional.