Conmemoración del 50º aniversario de la Irakasle Eskola de Eskoriatza, germen de HUHEZI en Mondragon Unibertsitatea, y reflexión sobre su papel en la educación en euskera y el desarrollo del pensamiento crítico ante la tecnología.
En Euskadi se celebró el cincuenta aniversario de la Irakasle Eskola de Eskoriatza, la escuela de magisterio que dio origen a lo que hoy es la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación HUHEZI, integrada en Mondragon Unibertsitatea.
El acto reunió a la comunidad educativa y mostró el peso histórico de este centro en la configuración del sistema educativo vasco y en la expansión de la enseñanza en euskera.
El Lehendakari Imanol Pradales destacó la importancia de mirar atrás para entender el presente y agradeció la labor de quienes hicieron posible que la educación en euskera creciera y se profesionalizara.
Durante la intervención, Pradales subrayó la necesidad de mantener un pensamiento crítico que cuestione de forma permanente los nuevos retos y problemas que trae consigo el avance tecnológico y científico.
Señaló que el progreso humano debe ir acompañado por un humanismo vigente y por un civismo que fortalezca a la sociedad en su conjunto, con la idea de que la educación debe responder a ideales compartidos por la nación.
El acto contó con la presencia de otros responsables del Gobierno Vasco, entre ellos el consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias; la consejera de Educación, Begoña Pedrosa; el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria; y la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, que acompañaron la conmemoración y aportaron la visión de futuro para las instituciones vinculadas a HUHEZI.
La Irakasle Eskola nació en 1976 en un contexto de profundas transformaciones sociales y culturales. Surgió como un impulso comunitario en Alto Deba, una comarca con un fuerte tejido cooperativo y un compromiso sociocultural que buscaba formar docentes capaces de responder a una sociedad en plena transición democrática y a la creciente necesidad de enseñar en euskera.
En aquella época, la cultura cooperativa de la zona ya ofrecía un modelo organizativo alternativo que inspiró la creación de una institución propia para garantizar una cantera sólida de docentes arraigados en su entorno y comprometidos con la lengua y la cultura vasca.
El impacto fue inmediato: la escuela se convirtió en un eje clave de profesionalización para cientos de educadores que, hasta entonces, impartían docencia en euskera sin titulaciones oficiales.
En 1981, 147 maestros y maestras regularizaron su situación académica gracias a la formación recibida en Eskoriatza. A ello se suman casi 700 docentes que completaron sus estudios en los primeros años, contribuyendo a consolidar el sistema educativo en euskera tanto en ikastolas como en centros públicos.
Con el paso del tiempo, la Escuela evolucionó y, en 1997, dio un paso decisivo al convertirse en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (HUHEZI), integrada en Mondragon Unibertsitatea.
Esta transformación permitió ampliar la oferta académica, incorporar nuevas áreas de conocimiento como humanidades digitales, comunicación, cultura e industrias creativas, cooperativismo, abrir nuevas sedes y consolidar un proyecto universitario propio.
La trayectoria de HUHEZI durante estas cinco décadas ha supuesto una aportación significativa al sistema educativo y universitario del País Vasco.
A lo largo de este tiempo, la facultad ha contribuido de forma decisiva a la formación del profesorado, al impulso de la innovación pedagógica, al desarrollo del ámbito de la comunicación y a la promoción de proyectos de transformación social y cultural.
Su trabajo, profundamente enraizado en los valores del cooperativismo y en un firme compromiso con la innovación educativa, ha convertido a HUHEZI en un referente en su ámbito.
Hoy, HUHEZI se presenta como una institución sólida dentro de Mondragon Unibertsitatea, consolidada ya como una referencia de formación, investigación y transferencia de conocimiento.
Avanza con el mismo compromiso con la educación, la lengua y la comunidad que dio origen a este proyecto, manteniendo una visión que mezcla tradición, innovación y un fuerte anclaje en el tejido social y cultural de Euskadi.