La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios emite un informe sobre el lote X019675 de la vacuna Vaxelis tras detectar dosis caducadas. Concluye que la mayoría de vacunados no requieren revacunación y recomienda valoración individual para adultos; Osakidetza contacta a las familias y el Gobierno Vasco solicita pronunciamiento al Consejo Asesor de Vacunas.

En Euskadi, el consejero de Salud, Alberto Martínez, ha informado de que desde ayer Osakidetza está contactando a las familias afectadas y ha recordado que, conforme a las tres entidades contrastadas, la inoculación de esta vacuna no genera ningún efecto adverso en las personas afectadas.

Esta mañana también se recibió el informe definitivo y oficial de la AEMPS, que concluye que no es necesario revacunar a los niños que hayan recibido alguna dosis y que, en el caso de los adultos, los médicos deben valorar de forma individual la necesidad de revacunación, según el estado de salud y el riesgo de cada paciente.

Tras conocer este informe, el Departamento de Salud ha convocado al Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi para que se pronuncie al respecto; y el consejero de Salud ha pedido una comparecencia a petición propia en el Parlamento para explicar lo ocurrido.

Martínez detalló los pasos dados desde el 15 de enero, tras detectar la administración de dosis de una vacuna hexavalente que cubre la difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B, pertenecientes a un lote con caducidad caducada para 253 pacientes, en su mayoría lactantes.

Dijo que desde ayer Osakidetza contacta a las familias afectadas y recordó que, según las tres entidades evaluadas, la vacuna no ha producido efectos adversos.

El consejero añadió que, dada la gravedad del fallo, se ha abierto una investigación interna para aclarar la cadena de trazabilidad y aplicar las medidas correctoras necesarias para evitar la repetición de hechos semejantes.

Asimismo, la Dirección de Salud Pública ha consultado con las autoridades competentes, con la AEMPS y con el Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi, además del fabricante, para recabar criterio científico.

En ese contexto, la AEMPS hizo público un informe sobre la incidencia relacionada con la administracion de la vacuna Vaxelis lote X019675. Según el certificado oficial de control de lote emitido por una red de laboratorios oficiales de control y por la EDQM, la fecha de caducidad del lote es noviembre de 2025, mientras que la etiqueta en el envase indica 30 de octubre de 2025.

El informe de enero de 2026 señala que las vacunas administradas en noviembre de 2025 se consideran válidas y no caducadas. El análisis de los registros muestra 261 dosis administradas, de las cuales 103 se registraron fuera de la fecha de caducidad. Estas dosis se aplicaron a 18 lactantes de 2 meses, 29 lactantes de 4 meses, 51 niños de entre 11 y 12 meses y 5 adultos de entre 42 y 69 años. También se identificaron cinco posibles duplicados en los registros; las verificaciones posteriores confirman que ninguna persona recibió dos dosis caducadas del mismo lote.

Tras el análisis de la estabilidad de los antígenos y la revisión técnica de la información disponible, la AEMPS concluye que las dosis fuera de caducidad no implican riesgo y que la potencia de la vacuna se mantiene adecuada.

Con base en esos hallazgos, la AEMPS recuerda que no hay evidencia de riesgo para las personas vacunadas con el lote X019675 durante noviembre de 2025 y que las actuaciones se enmarcan dentro de los procedimientos habituales de control y seguridad de vacunas en España y la Unión Europea.

Tras conocer el informe, la Dirección de Salud Pública ha vuelto a convocar al CAVE para que se pronuncie al respecto, y el consejero Alberto Martínez ha pedido una comparecencia en el Parlamento para detallar el incidente.

Desde una perspectiva histórica, este suceso subraya la importancia de la trazabilidad de los lotes y de la vigilancia continua de las vacunas, un eje central de las políticas sanitarias en Euskadi y en la Unión Europea.

En el plano regional, Osakidetza, el sistema de salud vasco, ha reforzado ya sus protocolos para detectar y comunicar cualquier fallo en la cadena de suministro.

A nivel europeo, la coordinación entre AEMPS, EDQM y los laboratorios responsables es un pilar para mantener la confianza pública en las campañas de vacunación.