El Lehendakari de Euskadi, Imanol Pradales, analiza el pronunciamiento del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacando la importancia de la cooperación internacional y el diálogo ante iniciativas de Washington.

En Euskadi, el Lehendakari Imanol Pradales compareció ante los medios para referirse al pronunciamiento realizado hoy por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

En Bilbao, Pradales insistió en analizar la declaración desde una óptica regional y europea, subrayando que las palabras de Washington pueden incidir en la economía, la seguridad y la convivencia de las comunidades.

Afirmó que la política exterior debe ser entendida como un marco de cooperación y que la región vasca mantiene una fuerte convicción en el diálogo como herramienta para resolver diferencias.

Sus palabras buscaban ofrecer claridad ante una noticia que ha generado interpretaciones rápidas en varios países del Atlántico.

El Lehendakari destacó que Euskadi, con su experiencia de gobernanza basada en el multilateralismo y el respeto a los derechos humanos, seguirá defendiendo institucionalmente un enfoque que combine firmeza institucional con empatía hacia las comunidades afectadas por cualquier eventual tensión internacional.

Indicó que la región no es un jugador directo en la política interna de Estados Unidos, pero forma parte de un sistema europeo que exige responsabilidad a las potencias Extracomunitarias cuando se tratan temas de seguridad, comercio y derechos fundamentales.

En un plano práctico, Pradales adelantó que la Agenda Vasca para la proyección internacional mantiene su objetivo de reforzar alianzas con socios tradicionales de la Unión Europea y de América, para impulsar inversiones, tecnología y sostenibilidad.

Explicó que los sectores estratégicos de Euskadi, como la industria avanzada, la automoción eléctrica, las energías limpias y la economía digital, requieren predictibilidad y reglas claras que el pronunciamiento de una potencia mundial no debe amenazar.

En esa línea, pidió que cualquier declaración externa se canalice a través de cauces diplomáticos y que se eviten interpretaciones que agraven tensiones.

La reflexión de Pradales se enmarca en un relato histórico de Euskadi marcado por la búsqueda de convivencia, reconciliación y desarrollo social. El Lehendakari recordó logros regionales en educación, sanidad y protección social que han sido posibles gracias a pactos y acuerdos que han contado con la participación de diferentes fuerzas políticas, sindicatos y organizaciones cívicas.

Este bagaje, indicó, debe servir de guía para afrontar cuestiones internacionales con prudencia, pero también con la voluntad de abrir puentes para el comercio justo y la cooperación en derechos humanos.

Con la prensa aún presente, el Lehendakari cerró su intervención enfatizando que Euskadi no se posiciona de forma partidista frente a Estados Unidos, sino que busca un marco de cooperación que respete la diversidad de opiniones y garantice la seguridad de las personas.

Concluyó resaltando que la región seguirá velando por la estabilidad regional y por un diálogo constructivo que permita avanzar en políticas públicas que beneficien a la ciudadanía, especialmente en ámbitos económicos, sociales y de derechos humanos.

En definitiva, Pradales dejó claro que Euskadi quiere seguir siendo un puente entre Europa y América, apostando por el entendimiento y la cooperación internacional.