La consejera Nerea Melgosa evalúa el anuncio del gobierno español sobre la prohibición de usar redes sociales para menores de 16 años y subraya que el marco real es el bienestar emocional y una estrategia de país.

En Euskadi, la consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha hecho una primera valoración ante el anuncio del gobierno central de prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años.

Aunque la medida ha generado debate, Melgosa subrayó que no debe convertirse en el único marco de discusión. El debate real, dijo, debe centrarse en cómo garantizar el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes, y en la necesidad de avanzar mediante una estrategia integral de país, una hoja de ruta que el Lehendakari ya presentó en septiembre y que sitúa este tema en el centro de las prioridades de la región.

Desde su lectura, la consejera explicó que la conversación sobre pantallas y bienestar no nace de una decisión puntual sino que es un reto profundo de las sociedades modernas.

En Euskadi, añadió, este asunto se ha ido articulando a lo largo de los años dentro de una estrategia de país, y el objetivo no es aplicar medidas aisladas, sino construir un marco de referencia que relacione salud mental, educación, convivencia y el modo en que nos relacionamos con la tecnología.

Según Melgosa, el marco de la discusión no debe limitarse a una norma concreta, sino que debe generar un debate más amplio sobre qué retos emocionales enfrentan las familias y qué apoyos deben existir desde lo público.

«Si queremos vivir bien y sentirnos bien, debemos cuidar lo emocional, lo comunitario y la forma en que nos relacionamos con la tecnología», sostuvo la consejera.

Así, añadió, ese es el debate que Euskadi ha puesto encima de la mesa y que ha de guiar futuras decisiones de políticas públicas.

Históricamente, Euskadi ha construido un ecosistema de políticas orientadas a la educación y al bienestar de la juventud, con inversiones en servicios sociales, programas de convivencia en centros escolares y herramientas de alfabetización digital responsable.

En este contexto, la administración vasca ha defendido que las respuestas a los desafíos de la era digital deben ser plurales y preventivas, con énfasis en la salud mental, la educación y la participación comunitaria, antes que medidas punitivas o aisladas.

La visión del Gobierno Vasco es clara: caminan hacia una estrategia de país que articule servicios de apoyo, prevención y educación digital, de modo que las familias cuenten con recursos para acompañar a sus hijos en un ecosistema tecnológico cada vez más complejo.

Este enfoque, subrayó Melgosa, exige coordinación entre instituciones, comunidades escolares y familias, y una cultura de uso responsable que supere eslóganes y promueva hábitos saludables.

En definitiva, la conversación sobre pantallas y emociones no tiene un cierre inmediato, sino que augura un proceso continuo de diálogo, evaluación y ajuste de políticas.

La administración vasca insiste en que la prioridad es el bienestar emocional de la juventud y el fortalecimiento de la comunidad, con transparencia y con la convicción de que la educación y la salud mental deben crecer juntos en una sociedad digital más consciente.