El Gobierno Vasco aprueba una convocatoria de subvenciones de 1.000.000 € para museos y colecciones inscritas, con objetivos de inventario, digitalización, accesibilidad y renovación expositiva, con plazo para solicitar dentro de un mes y criterios de elegibilidad que excluyen ciertas entidades.
En Euskadi, el Consejo de Gobierno ha dado hoy un paso importante al aprobar la convocatoria de subvenciones destinada a museos y colecciones inscritos en el Registro de Museos y Colecciones de Euskadi.
La cuantía total asciende a 1.000.000 de euros destinados a apoyar varias líneas de trabajo que permiten avanzar en la preservación, el conocimiento y la difusión de un patrimonio que es de todos.
¿Qué se va a hacer exactamente con ese dinero? Pues, en resumen, cuatro grandes ejes: catalogación, documentación e investigación de los fondos; digitalización y mejora de la accesibilidad; renovación de la exposición permanente y organización de exposiciones temporales; y, por último, conservación y puesta en valor de las piezas.
Además, se contempla la posibilidad de impulsar la innovación y una gestión museística más eficiente.
La desglose de catalogación recoge dos frentes: por un lado, el inventario y la catalogación de los fondos materiales e inmateriales que componen las colecciones museográficas, y por otro, la digitalización de esos fondos para poder tenerlos en formato manejable y usable.
En este punto se menciona expresamente el sistema EMSIME, que es la herramienta habitual para gestionar la información museográfica. El objetivo final no es solo tener datos, sino que esa información pueda sumarse posteriormente a repositorios de alcance europeo y regional, como Euskariana y Europeana.
Es decir, no se trata solo de ordenar papeles y etiquetas, sino de generar conocimiento sobre las colecciones, su temática y el marco en el que se producen para facilitar la pesquisa y la difusión.
El segundo gran bloque es la digitalización y la accesibilidad de las colecciones museográficas. A nivel práctico, se busca renovar la exposición permanente, planificar exposiciones temporales y diseñar y ofrecer actividades didácticas de difusión cultural que acerquen el patrimonio a escolares, familias y visitantes en general.
Todo ello con un sello de mayor accesibilidad, de modo que las personas con diferentes capacidades puedan entender y disfrutar de las piezas y sus historias.
En paralelo, se pretende la conservación y la puesta en valor de los fondos que componen las colecciones museográficas, es decir, cuidar su estado, evitar pérdidas y, a la vez, resaltar su valor histórico y educativo.
Y también se apunta a impulsar la innovación y la accesibilidad en la gestión del museo, con herramientas y métodos que hagan más sencilla la gestión diaria y la experiencia del usuario.
¿Quién puede pedir estas subvenciones? Pueden hacerlo personas físicas y jurídicas titulares de museos o colecciones inscritos en el Registro de Museos y Colecciones de Euskadi a la fecha de publicación de la orden.
Pero no todo el mundo está admitido: quedan fuera la titularidad foral de ciertos museos, fundaciones con órganos de gobierno vinculados al Departamento de Cultura y Política Lingüística, entidades mercantiles con participación de la Administración en el capital, entidades que ya reciban subvenciones nominativas para el mismo fin en 2025, y entidades en las que la participación mayoritaria esté en manos de fundaciones bancarias o entidades financieras.
En otras palabras, se busca apoyar a proyectos que no dependan de la misma fuente de gasto público.
El periodo para presentar solicitudes es relativamente corto: un mes desde el día siguiente a la publicación de la orden en el Boletín Oficial del País Vasco.
Los proyectos, una vez concedidos, deben iniciarse y concluirse en 2026, por lo que los museos tienen un marco temporal claro para planificar inversiones, trabajos técnicos y actividades para el público.
Este tipo de medidas se inscriben en una línea de trabajo más amplia de la política cultural vasca, que busca alinear la gestión de museos con las nuevas tecnologías y con la difusión de la lengua y la cultura propias.
EMSIME, Euskariana y Europeana son ejemplos de cómo Euskadi quiere que sus fondos lleguen a una audiencia más amplia, tanto dentro como fuera de su territorio, manteniendo un foco en la lengua y la identidad regional.
A la práctica, significa que muchos museos y colecciones podrán mejorar su inventario, actualizar sus vitrinas, formar a sus plantillas y, sobre todo, facilitar el acceso a alumnos, docentes, investigadores y curiosos que quieran conocer mejor el patrimonio vasco y europeo.
En resumen, la convocatoria aprobada hoy no solo es un reparto de dinero: es un plan para colocar a los museos de Euskadi en la era digital, con más organización, más visibilidad y más oportunidades para enseñar y aprender con las piezas que forman la memoria de la región.
Si tienes un museo o una colección inscrita en el registro, este es un paso relevante para ver cómo tu material puede salir de los archivos y entrar en las pantallas y las aulas de forma más amplia y moderna.