Resumen claro y detallado de marzo en Euskadi: lluvias abundantes en la vertiente cantábrica, temperaturas por encima de la media, episodios de viento y 14 avisos amarillos, con datos de estaciones y récords históricos.

En Euskadi, marzo vino cargado de lluvia en la vertiente cantábrica, con precipitaciones persistentes y temperaturas algo más cálidas de lo habitual.

La Agencia Vasca de Meteorología, Euskalmet, lo describió como un mes húmedo para el conjunto del territorio, con el oeste especialmente empapado y el este moviéndose más cerca de la normalidad.

La temperatura media se situó en 9,6 °C, es decir, 0,6 °C por encima de la media del periodo 1991-2020.

En cuanto a la precipitación, el mes dejó ver un comportamiento notablemente húmedo en la cantábrica, con acumulaciones elevadas en los valles del norte.

Destacan Berastegi con 241,4 mm y Eskas con 240 mm, y varias estaciones superando los 200 mm. En Álava los valores fueron más contenidos: Alegría 59,8 mm, Nanclares 57,75 y Páganos 55,9. En zonas como Sangroniz o Matxitxako se alcanzaron los máximos de sus series históricas para un mes de marzo.

El número de días de precipitación superó lo habitual principalmente en el oeste e interior, con incrementos entre el 30% y el 50%, y la Llanada Alavesa rondando los 15 días de lluvia.

En la parte este del territorio, sin embargo, las cifras se movieron más cercanas a la normalidad. Las lluvias se concentraron entre los días 5 y 15, y en la última semana del mes, con cuatro jornadas de acumulados muy abundantes, destacando los días 6 y 14.

El episodio de los días 6 y 7 de marzo fue particularmente significativo, con precipitaciones persistentes y muy abundantes en la vertiente cantábrica: 83 mm en Almike, 79,2 mm en Altzola, 72,1 mm en Aizarnazabal y 71,5 mm en Urduliz.

Estas lluvias provocaron el aumento de caudales, con varios ríos en nivel amarillo y algunos puntos en nivel naranja en las cuencas del Butrón y del Gobelas.

En cuanto a las temperaturas, marzo fue cálido en términos generales, especialmente en la vertiente cantábrica, donde los valores han superado la media.

La temperatura media del conjunto del territorio se ha situado en torno a 9,6 °C, lo que sitúa a este mes como el séptimo marzo más cálido desde 1970.

A lo largo del mes han predominado los días templados, aunque con episodios fríos, especialmente en la última semana (Iturrieta -3,8 °C, Pagoeta -3,6 °C).

También se registraron varios episodios cálidos, con máximas que superaron los 28 °C a mediados de mes.

El viento estuvo dominado por los flujos del sur y sureste durante buena parte del mes, con una intensidad generalmente débil a moderada, aunque con rachas muy fuertes durante la primera semana, cuando se superaron los 100 km/h en zonas expuestas (Matxitxako 108,6 km/h, el día 2).

Posteriormente, el viento giró a componente norte en varios periodos, especialmente a finales de mes, asociado a un descenso térmico.

En relación con la meteorología adversa, se han emitido 14 avisos amarillos, la mayor parte asociados a la mala mar (7 por altura de ola para la navegación y 2 por impacto en costa), además de avisos por nieve (3) y precipitaciones persistentes (2).

Los temporales marinos y los episodios de lluvia intensa han sido los fenómenos más relevantes del mes.

Este patrón de lluvias y oleaje encaja con la dinámica de frentes atlánticos que golpean Euskadi con cierta frecuencia en las épocas de transición entre invierno y primavera.

A nivel histórico, marzo continúa mostrando variabilidad marcada y una influencia notable del Atlántico en nuestra meteorología. El dato de 9,6 °C de media y la clasificación como el séptimo marzo más cálido desde 1970 confirman que, si bien no hay un único rasgo definitivo, el mes ha dejado una huella clara de calor relativo y precipitaciones más intensas en el oeste y el norte.

Para la población, el resumen práctico es claro: un mes que empapó la mitad norte, elevó caudales de ríos y dejó una serie de alertas por oleaje y lluvias intensas.

Se recomienda seguir las actualizaciones de Euskalmet y mantener precaución en zonas costeras y ribereñas, especialmente en episodios de mar grueso y frente a nuevos frentes atlánticos que, tarde o temprano, podrían acercarse a Euskadi.