La consejera de Justicia ha entregado los restos de Florencio Fernández de Larrinoa, el cuarto vasco recuperado del Valle de Cuelgamuros. Gogora ha apoyado a las familias desde 2018 y ya son 51 los permisos de exhumación concedidos.

Esta misma mañana, en la subdelegación del Gobierno en Vitoria-Gasteiz, la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, ha hecho entrega a su familia de los restos mortales de Florencio Fernández de Larrinoa Martínez de Zestafe.

Se trata del cuarto ciudadano de origen vasco cuyos restos han sido recuperados e identificados del Valle de Cuelgamuros, el antiguo Valle de los Caídos.

Florencio nació el 11 de mayo de 1911 en Acosta/Okoizta, un pequeño concejo del municipio alavés de Zigoitia. Tras el golpe militar de julio de 1936, fue movilizado y se incorporó al Batallón de Montaña Flandes número 5, que luchó en el bando sublevado. Su unidad participó en la ofensiva sobre Vizcaya, y el 15 de junio de 1937 cayó en Dima, a los 26 años de edad. Sus restos fueron enterrados primero en el cementerio de Santa Isabel de Vitoria, pero el 23 de marzo de 1959, durante el franquismo, fueron exhumados y trasladados sin conocimiento ni consentimiento de la familia al Valle de Cuelgamuros, donde permanecieron hasta ahora.

El proceso de recuperación ha sido posible gracias al trabajo del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos –Gogora, que desde 2018 apoya a las familias en la tramitación de permisos de exhumación ante Patrimonio Nacional, y financia y facilita la toma de muestras genéticas para el cotejo e identificación.

Esta labor se intensificó tras la aprobación de la Ley de Memoria Histórica y Democrática en septiembre de 2023, que obliga al Estado a colaborar en la localización y entrega de restos.

Hasta la fecha, 51 familias vascas han conseguido el permiso de exhumación expedido por Patrimonio Nacional, y cuatro de ellas han visto ya devueltos los restos de sus seres queridos.

Los tres casos anteriores fueron Constancio Allende Sancho (natural de Burgos pero vecino de Vitoria), José Arregui Lasa (de Gabiria, Gipuzkoa) y Cecilio Ruiz de Loizaga Urigoitia (de Mundaka, Bizkaia).

En los cuatro casos, los restos estaban en cajas individualizadas, lo que facilitó su identificación.

Las exhumaciones y entrega a las familias las realiza la Secretaría de Estado de Memoria Democrática del Gobierno de España, en el marco de la transformación del Valle de Cuelgamuros en un memorial civil.

Gogora, por su parte, cuenta con una investigación de 2019, encargada por el Parlamento Vasco, para clarificar los casos de vascos trasladados al Valle y las circunstancias de esos traslados.

Con la entrega de Florencio, se sigue haciendo justicia a las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura, devolviendo la dignidad a sus familias y a la memoria histórica de Euskadi.

La consejera San José ha subrayado la importancia de estas acciones para reparar el dolor causado y para que hechos como este no se repitan nunca más.