A partir del 19 de enero se cortará el paso por el puente de Matxitxako para vehículos y peatones durante dos años, con desvíos por Cervantes, Larrazabal, Pozokoetxe y Sarratu, para facilitar la construcción de la nueva estación de Sarratu y la implantación de la Línea 5 del metro bilbaíno.
En Euskadi, las obras previas a la futura estación de Sarratu, en Basauri, obligan a una interrupción importante del tráfico en el puente de Matxitxako, ya que a partir del próximo 19 de enero se cortará el paso tanto para vehículos como para viandantes.
Este cierre se enmarca en las labores encaminadas a avanzar la ejecución de la nueva terminal de la Línea 5 del Metro de Bilbao, y se proyecta que la interrupción se extienda durante dos años antes de la reapertura prevista.
El desvío propuesto para la circulación continúa por la Avenida Cervantes y por las calles Larrazabal, Pozokoetxe y Sarratu, hasta conectar de nuevo con Matxitxako, lo que permitirá mantener el tránsito en dirección a Basauri y a la red de transporte público durante la fase más compleja de las obras.
El proyecto, que cuenta con un presupuesto de 360 millones de euros financiado en un 50% por el Departamento de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco y por la Diputación Foral de Bizkaia, prevé la construcción de un trazado soterrado de 6,3 kilómetros con cinco nuevas estaciones.
Entre ellas se encuentra Sarratu, que se concibe como un punto de intercambio entre las líneas 2 y 5 del Ferrocarril Metropolitano de Bilbao; las otras paradas se ubicarán en Aperribai, Bengoetxe, Galdakao y Hospital de Usansolo.
A medio plazo, la Línea 5 tiene como objetivo conectarse en el futuro con la línea de Euskotren que procede de Busturialdea y Durangaldea, y ofrecer, para las personas usuarias, frecuencias aproximadas de 7,5 minutos.
La demolición del Viaducto de Matxitxako forma parte de este complejo proceso. Su retirada, prevista para cubrirse con la ejecución de la nueva cubierta de la estación y, posteriormente, con la impermeabilización, está programada para varias fases y se desarrollará principalmente en horario nocturno para minimizar las afectaciones al tráfico.
La magnitud del desvío y la interacción entre el nudo de carreteras y las vías de Euskotren y de mercancías ha obligado a diseñar una solución que combine varias fases de intervención y una intervención de tierras que asegure la contención de los trabajos.
En paralelo con la retirada de elementos existentes, se procederá a la ejecución de una pantalla de micropilotes frente a la calle Matxitxako, que funcionará como contención de tierras durante el desmontaje del puente y de sus estribos.
Una vez finalizada la demolición del tablero, se irá construyendo un cajón que albergará la vía de mercancías procedente de Basurto; cuando el cajón esté completado, las circulaciones de mercancías se trasladarán allí para liberar el espacio que utilizan en la actualidad.
Con estas medidas, se irá avanzando en la ejecución de la estación de Sarratu por fases. La reapertura de la conexión a través de Matxitxako no está prevista hasta que se haya completado la cubierta de la estación y su impermeabilización, lo que supone una etapa crítica para garantizar la seguridad y la durabilidad de la nueva infraestructura.
Este proyecto, enmarcado en los esfuerzos de modernización del transporte en la CAPV, aspira a mejorar la conectividad entre Basauri y Bilbao, intensificar la intermodalidad y fomentar una movilidad más sostenible en la región.
Históricamente, la región ha intensificado sus inversiones en transporte público desde las últimas décadas para reducir la dependencia del automóvil y mejorar la cohesión entre barrios y municipios cercanos.
La L5 se integra en esa trayectoria como un eje clave para la planificación regional, facilitando la transferencia entre metro y Euskotren y aumentando la frecuencia de los servicios para los usuarios.
Aunque la fecha de apertura de la nueva estación de Sarratu y la reanudación de la circulación por Matxitxako permanecen por definir, las autoridades insisten en que el objetivo es completar las fases de construcción de forma segura y ordenada, priorizando la calidad de la infraestructura y la seguridad vial y peatonal.
Este avance se sitúa, además, en el marco de la estrategia de movilidad sostenible de Vasconia para el horizonte 2030, que busca consolidar una red de transporte urbano moderno, eficiente y menos contaminante, conectando de manera más eficiente los centros urbanos con los nodos logísticos y las redes de Euskotren, a fin de dinamizar la economía regional y mejorar la experiencia de viaje de los habitantes y usuarios.