El Ejecutivo regional informó que la calidad del aire en Muskiz, Abanto y Zierbena permanece dentro de los parámetros habituales tras mediciones recientes; se registró un pico puntual de benzeno en San Julián, pero no se tomaron medidas de protección.
El Gobierno Vasco mantiene la vigilancia de la calidad del aire en Muskiz, Abanto y Zierbena, utilizando una red de estaciones de medición y un sistema de análisis de datos para informar a la ciudadanía de forma continua.
Tras recibir varias llamadas al servicio 112 de SOS Deiak, las autoridades han aclarado que, en las últimas horas, no se ha producido ninguna situación que requiera activar una alerta para la población.
La medición de la calidad del aire detectó ayer por la tarde, en la estación de San Julián, niveles excepcionalmente elevados de benceno, con 42,94 microgramos por metro cúbico a las 18:00 horas.
A las 20:00, el valor en la estación Las Carreras se situaba en 0,25 microgramos por metro cúbico. En Muskiz los valores eran de 0,18, en Abanto de 0,29 y en la estación de San Julián de 2,43 microgramos por metro cúbico. Estos valores han seguido una trayectoria descendente, y el Gobierno Vasco, mediante los departamentos de Seguridad, Salud y Medio Ambiente, continúa con un control exhaustivo de la calidad del aire.
El personal técnico de los tres departamentos está en contacto permanente para analizar las mediciones en cada momento y valorar si es necesario tomar medidas de prevención.
Tras los análisis realizados no se considera necesario adoptar medidas extraordinarias de protección de la salud para la población en general. En este momento la calidad del aire en Muskiz, Abanto y Zierbena es normal. Si en algún momento se produjera una situación de riesgo para las personas y su salud se anunciarán las medidas oportunas. Mientras tanto pedimos a la ciudadanía que mantenga la calma y que confíe en la información que llegue de fuentes oficiales.
Este episodio se enmarca en un contexto de larga tradición de vigilancia ambiental en Euskadi. Desde hace décadas, la comunidad autónoma ha ido fortaleciendo su red de estaciones y sus protocolos de alerta para monitorizar la calidad del aire en áreas industriales y urbanas, con especial atención a sustancias como el benceno, un contaminante orgánico volátil asociado a riesgos para la salud con exposiciones prolongadas.
La información oficial suele difundirse a través de la web institucional y del servicio 112, que coordina la atención de emergencias ambientales. Este marco de vigilancia se ha visto reforzado por iniciativas regionales orientadas a reducir la exposición de la población y a promover la transparencia informativa.
El benceno, presente en el análisis, debe entenderse como un contaminante con efectos potencialmente adversos en la salud, especialmente con exposiciones prolongadas.
Aunque las concentraciones pueden variar mucho a lo largo del día –debido a fuentes puntuales como tráfico o procesos industriales, o a cambios meteorológicos– los sistemas de medición permiten a las autoridades activar medidas preventivas si los umbrales se sitúan por encima de los niveles aceptados de forma sostenida.
En este caso, el descenso de los valores tras las 18:00 horas indica una evolución favorable y, a día de hoy, no se ha requerido ninguna acción extraordinaria.