La recepción en Ajuria Enea celebra la llegada de 77 científicos a Ikerbasque y subraya el impulso vasco a la I+D+i, con más inversión, menos burocracia y un foco en talento internacional y retorno de investigadores.
En Euskadi, 77 investigadores e investigadoras han pasado a formar parte de Ikerbasque durante 2024 y 2025, sumándose a un ecosistema científico que ya cuenta con 417 profesionales de 35 países.
Este incremento llega en un momento en que la ciencia es vista como eje cultural y motor de desarrollo para la región. La bienvenida oficial tuvo lugar en Elkargunea, el espacio del Palacio de Ajuria Enea, con la presencia del Lehendakari Imanol Pradales, que subrayó la importancia de seguir invirtiendo con decisión en ciencia e I+D+i para situar Euskadi entre las grandes potencias de la investigación.
La distribución de perfiles entre las 77 nuevas incorporaciones es variada y está pensada para cubrir experiencias consolidadas y talento joven. En los últimos dos años, 15 investigadores se han unido en la categoría Research Professor, pensada para perfiles con capacidad de liderazgo y amplia experiencia internacional.
Por otra parte, 51 personas ingresaron como Research Fellow, programa orientado a atraer y retener jóvenes talentos en distintas áreas del conocimiento.
Y 11 personas se han integrado como Research Associate Professor, una vía intermedia entre las anteriores. En total, Ikerbasque ya suma 417 investigadores y investigadoras: 214 en Research Professor, 96 en Research Associate y 107 en Research Fellow. De estas figuras trabajan en universidades y centros de I+D de Euskadi, abarcando disciplinas desde las ciencias experimentales hasta las humanidades, la medicina, la ingeniería y las ciencias sociales.
La ampliación de la plantilla viene acompañada de una experiencia internacional destacada. Durante la ceremonia, cuatro de las nuevas incorporaciones compartieron su trayectoria. Entre ellas se encuentran Leire Bejarano y Virginia Ruiz Garate, ambas investigadoras vascas que habían desarrollado parte de su carrera fuera de Euskadi.
Bejarano se ha incorporado a Biogipuzkoa para avanzar en la investigación de tumores cerebrales, mientras que Ruiz Garate se ha unido a Mondragon Unibertsitatea para progresar en robótica biointeligente aplicada a entornos sanitarios e industriales.
También se sumó Brendan Costello, investigador de origen irlandés que llega al equipo de Ikerbasque a través del centro BCBL; es licenciado en Ciencias de la Computación por Cambridge y en filología inglesa por la EHU, y doctor en Lingüística por la EHU y la Universidad de Ámsterdam, con trabajos recientes en lenguaje de signos y lectura cerebral.
Por último, Camilo Umaña, con una dilatada trayectoria internacional que incluye estancias en la Harvard Kennedy School y el Centro de Estudios Latinoamericanos de Brown, se incorpora como director científico al Instituto Internacional de Sociología Jurídica de Onati.
Ikerbasque persigue dos objetivos claros: atraer talento investigando fuera y retener a quienes trabajan en Euskadi, con especial énfasis en el retorno de investigadores vascos que han desarrollado su labor en el extranjero.
De las 77 incorporaciones, 22 son vascos que han retornado o consolidado su trayectoria gracias a estos programas. La iniciativa, promovida por el Gobierno Vasco, está diseñada para reforzar la apuesta por la ciencia de vanguardia en consonancia con el Plan Vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación (PCTI) y los Faros de innovación, y para convertir a Euskadi en un polo de atracción de talento investigador.
En este marco, Ikerbasque busca atraer y retener talento en todas las áreas del conocimiento, fomentando la creación de equipos de alto nivel, asegurando una financiación externa para proyectos y, en algunos casos, impulsando la creación de spin-offs de base científica.
Más allá de las cifras y las designaciones, el mensaje del Lehendakari fue claro: la sociedad vasca debe entender la ciencia como una cultura compartida, que requiere reducir la carga burocrática para las investigaciones, cuidar el bienestar emocional de las comunidades científicas y promover un liderazgo femenino sólido.
Todo ello forma parte de una hoja de ruta que alinea la I+D+i vasca con las prioridades del País y con una visión de largo plazo que pretende dejar un legado de innovación sostenible.
El acto dejó también una panorámica de la red institucional que acompaña a estas 77 incorporaciones: 22 instituciones, entre universidades y centros de I+D, se benefician de la llegada de estos talentos, fortaleciendo colaboraciones y trasladando conocimiento a ámbitos educativos, sanitarios, industriales y sociales.
En definitiva, la noticia de hoy es más que números: es la prueba de que Euskadi apuesta por el talento global y por convertir la ciencia en un motor de sociedad, con proyectos concretos, inversión creciente y estructuras que facilitan el trabajo de investigadores para que sus hallazgos lleguen a la ciudadanía y a la economía.