La iniciativa de búsqueda de desaparecidos durante la Guerra Civil avanza en Euskadi con tres nuevas identificaciones y un total de 30 víctimas identificadas entre las 93 exhumadas de Orduña, fortaleciendo el relato histórico y la reparación a las familias.
En Euskadi, la identificación genética de un caso reciente ha mostrado una vía eficiente para devolver la memoria a las familias afectadas por la represión de la Guerra Civil y los años siguientes.
La clave ha sido que dos de las hijas de la persona desaparecida, una de 96 años y otra de 90, pudieron aportar su ADN para el cotejo con los restos exhumados.
Con esas muestras, el laboratorio Biomics de la Universidad del País Vasco y Gogora han logrado confirmar la identidad y entregar los restos a la familia.
Este avance es parte del Programa de Búsqueda de Personas Desaparecidas durante la Guerra Civil, coordinado por Gogora y ejecutado con la colaboración de otros actores técnicos y forenses que permiten unir a las familias con sus seres queridos y dignificar a la memoria de la sociedad.
En la misma operación se anunciaron tres nuevas identificaciones: Ernesto Morales Casado, originario de Amposta, Tarragona; Teodoro Barrero Madero, de Zalamea de la Serena, Badajoz; y Juan Bernáldez Díaz, natural de Barcarrota y vecino de Higuera de Vargas.
En cada caso la metodología es la misma: se toman muestras de ADN a familiares cercanos y se comparan con el material óseo recabado en las fosas de Orduña.
La coincidencia genética y el parentesco permiten confirmar la identidad y entregar los restos, un gesto que cierra un capítulo doloroso para sus familias y ayuda a comprender mejor lo ocurrido en la posguerra.
Con estas tres identificaciones, ya son 30 las víctimas certificadas entre las 93 personas cuyos restos se recuperaron en el Cementerio de Orduña. Gogora y sus aliados siguen avanzando en la localización de más enterramientos y estiman que el resto de cuerpos podrían pertenecer a presos fallecidos entre marzo y junio de 1941, cuando se clausuró la prisión.
En Orduña se tiene constancia de al menos 225 fallecidos, todos varones trasladados desde distintas comunidades. Más de la mitad eran extremeños (127); 41 castellanomanchegos (34 de Ciudad Real, 4 de Toledo y 3 de Albacete); 22 procedían de Málaga; 7 de Tarragona y 28 procedían de otras provincias.
Este inventario no es una simple lista, sino una mirada a la dispersión de la represión y al dolor que dejó la Guerra Civil y la posguerra.
Este esfuerzo forma parte del Programa de Búsqueda y Identificación de Personas Desaparecidas durante la Guerra Civil, impulsado para buscar, recuperar e identificar a las víctimas fallecidas durante la guerra y los primeros años de la dictadura.
En las distintas etapas del proceso participan Euskal Prospekzio Taldea, encargado de localizar enterramientos posibles; Aranzadi, que exhuma y realiza los análisis forenses; y Biomics, que se ocupa del ADN y del cotejo genético.
Más allá de la técnica, la finalidad es devolver a las familias aquello que la historia les arrancó y, a la vez, ofrecer a la sociedad una memoria más fiel de lo sucedido.
La consejera de Justicia y Derechos Humanos ha subrayado que estos gestos no buscan revancha sino verdad, justicia y reparación para las víctimas. También ha recordado la necesidad de que las democracias sean capaces de mirar al pasado con claridad y de que los mensajes de odio tienen que enfrentarse con memoria.
Estas acciones, dijo, ayudan a construir una sociedad más democrática, más respetuosa y más consciente de los derechos humanos.
Con el avance de Orduña, el reto ahora es seguir con las exhumaciones y completar las identificaciones pendientes. Gogora mantiene su compromiso de acompañar a las familias y de promover una memoria que sirva para enseñar a las nuevas generaciones lo que pasó y evitar que se repita.
No se trata de abrir viejas heridas para alimentar resentimientos, sino de garantizar que la verdad esté en la mesa y que la reparación sea posible para los familiares.
Para quienes quieran ampliar información, Gogora facilita contactos y remite también a la página de Orduña, con las identificaciones y las próximas fases del programa.
Se puede escribir a la dirección de prensa de Gogora o consultar https://labur.eus/orduna para seguir el avance de estas identificaciones y conocer más sobre las víctimas.