El Vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo subraya la contribución decisiva de las personas extranjeras al crecimiento laboral en Euskadi y defiende mantener la región como un territorio abierto, competitivo y cohesionado.
En Euskadi, el Vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo subraya que la aportación de las personas migrantes ha sido decisiva para el crecimiento del empleo y propone que la comunidad autónoma siga siendo un territorio abierto al mundo, con un desarrollo económico competitivo, justo y cohesionado.
Durante una intervención celebrada en Bilbao ante el Cuerpo Consular, Mikel Torres indicó que la población de origen extranjero es imprescindible para sostener el tejido productivo y para atender sectores que demandan cualificación y mano de obra.
En 2025, se alcanzó un nuevo récord en la afiliación a la Seguridad Social correspondiente a personas extranjeras, que superó las 104.000, y casi el 55% de las altas nuevas correspondieron a este colectivo. También se destaca que cerca de 17.000 personas autónomas de origen extranjero ejercen su actividad en Euskadi, con protagonismo en hostelería, construcción, logística e industria.
Torres insistió en que el Cuerpo Consular actúa como "interlocutor directo y cercano" para muchos migrantes que viven y trabajan en la región, y lo describió como un "aliado estratégico" para facilitar la movilidad internacional vinculada al empleo y para prevenir situaciones de vulnerabilidad.
De este modo, la conversación pública se orienta hacia una economía que valora la diversidad como motor de crecimiento, al tiempo que refuerza redes de apoyo para quienes llegan a Euskadi desde otros países.
Históricamente, Euskadi ha desarrollado una trayectoria de apertura económica que ha hecho de la inmigración una pieza clave para sostener su dinamismo productivo.
La región ha pasado de depender de ciertos sectores tradicionales a incorporar perfiles variados que permiten impulsar nuevas ideas y procesos de innovación.
En las últimas décadas, la atracción de talento extranjero y la integración social han estado entre las prioridades de las políticas regionales. El resultado es una economía que, a la vez que crece, busca distribuir oportunidades de manera más equitativa y fortalecer la cohesión social. En ese marco, la conversación de hoy aporta una lectura actualizada sobre el papel de la migración en el desarrollo económico y la competitividad de Euskadi, recordando que la apertura al mundo no es una promesa vacía, sino una realidad que se traduce en empleo y en vínculos con mercados globales.