La ciclogénesis provocó daños en la cubierta del CEIP Mendiko Eskola de Amurrio, obligando a suspender las clases durante dos días. La reapertura está prevista para este miércoles tras verificar la seguridad.
En Euskadi, la actividad lectiva volverá a la normalidad este miércoles, tras garantizar la seguridad de alumnado y personal.
El Departamento de Educación informa de que las clases en el edificio de Primaria del CEIP Mendiko Eskola de Amurrio fueron suspendidas durante el lunes y el martes como consecuencia de los daños ocasionados por la ciclogénesis registrada el domingo por la tarde.
El fuerte viento arrancó parte de los paneles que cubren el tejado de hormigón del edificio de Primaria, generando un riesgo potencial por la posible caída de materiales.
Ante esta situación, y siguiendo los protocolos de seguridad, se ha decidido interrumpir temporalmente la actividad lectiva para garantizar la seguridad del alumnado y del personal del centro (280 personas).
Durante estos días, los equipos técnicos procederán a retirar todas las placas y elementos sueltos, con el objetivo de asegurar completamente la cubierta y eliminar cualquier peligro.
Asimismo, hoy se ha celebrado una reunión de coordinación entre el Departamento de Educación del Gobierno Vasco, el Ayuntamiento de Amurrio y la Dirección del centro educativo, con el fin de hacer seguimiento de la incidencia, coordinar las actuaciones y asegurar la vuelta a la normalidad en las mejores condiciones.
Está previsto que el centro pueda reabrir con normalidad el miércoles, una vez verificadas las condiciones de seguridad.
Las obras de reparación comenzarán hoy mismo, con una duración estimada de dos semanas.
El Departamento de Educación subraya que la prioridad absoluta es la seguridad del alumnado en todo momento y agradece a las familias y al personal del centro su comprensión y colaboración ante esta situación excepcional.
De fondo, cabe señalar que Euskadi ha reforzado en la última década los protocolos para hacer frente a episodios de viento y tormentas en centros educativos, con una mayor coordinación entre administraciones y responsables de los centros, para reducir riesgos y facilitar respuestas rápidas.
En Mendiko Eskola se priorizó, durante este episodio, la evaluación de daños y las labores de mantenimiento preventivo para evitar incidentes mayores.
Este caso ilustra, además, la importancia de contar con procedimientos claros de actuación y de asignar recursos para acelerar las reparaciones sin comprometer la seguridad.
En el marco de la historia reciente de la educación en la región, las autoridades han insistido en que la seguridad no debe verse comprometida ante fenómenos meteorológicos cada vez más impredecibles, y que la inversión en infraestructuras y la formación del personal docente en gestión de emergencias reducen la exposición de alumnos y docentes a posibles riesgos.