Análisis detallado del abril 2026 en Euskadi: calor extremo, precipitaciones irregulares y tormentas al final del mes, con datos de Euskalmet y un contexto histórico de tendencias climáticas.
En Euskadi, abril de 2026 pasará a la historia por su calor inusual. Según Euskalmet, este mes ha sido el más cálido del siglo XXI, superando en 0,8°C al anterior récord de 2011. En términos de pluviometría, la impresión general es de sequía relativa, con variaciones desde litoral muy seco hasta el sur de Álava que se mantiene más cercano a la normalidad.
Aun así, lo que la gente recuerda son las temperaturas altas que se han ido repitiendo a lo largo de las semanas.
La lluvia fue menor de lo habitual en la mayor parte del territorio, aunque hubo episodios tormentosos a finales. Los valores más altos superaron 100 l/m² en zonas puntuales: Berastegi 126,5 mm, Eskas 123,4 mm y Otxandio 104,8 mm. En cambio, el oeste de Bizkaia y algunos tramos del litoral recibieron menos de 45 l/m², con Zalla 27,9 mm, Balmaseda 33,7 mm y Matxitxako 41,7 mm. El número de días de lluvia estuvo por debajo del promedio, especialmente en la vertiente cantábrica.
En cuanto a las temperaturas, el abril ha sido claramente cálido. Las medias quedaron entre 15 y 16°C en la costa y entre 13 y 14°C en la Llanada Alavesa, con anomalías que alcanzaron los 3,6°C por encima del promedio 1991-2020, e incluso por encima de 4°C en algunas comarcas interiores.
Este abril se sitúa como el más cálido del siglo, superando el récord anterior de 2011 y, según los datos de Euskalmet, ha superado en 0,8°C al anterior récord.
A lo largo del mes predominó el tiempo cálido, con varios días notablemente templados para la época. El día 21, las temperaturas máximas superaron los 30°C en amplias zonas de la vertiente cantábrica, con récords de temperatura máxima para abril en estaciones como Jarralta 33,0°C, Gardea 32,8°C, Zizurkil 32,8°C y Sodupe-Cadagua 32°C.
También hubo noches excepcionalmente suaves; el día 7, algunas zonas de la costa registraron mínimas por encima de 18°C (Santa Clara 20,4°C; Zarautz 20,0°C).
El viento siguió patrones locales, con flujos de componente norte o del suroeste y, en ocasiones, rachas marinas del noroeste y del sureste. En general fue débil o moderado y no se alcanzaron 100 km/h en zonas expuestas; las rachas más intensas llegaron el día 21, cuando se registraron 98,1 km/h en Orduña y valores cercanos a los 95 km/h en otras zonas.
En lo relativo a la meteorología adversa, abril ha sido un mes relativamente tranquilo, con un total de 6 avisos amarillos, de los cuales tres estuvieron relacionados con precipitaciones intensas y otros tres con oleaje o mal estado de la mar en costa.
Este conjunto de datos refuerza la idea de un abril de cambios para Euskadi, con patrones de calor extremo y una distribución irregular de la lluvia que puede afectar a la agricultura, la gestión del agua y la seguridad en eventos al aire libre.
A efectos de contexto, el mes resulta significativo dentro del siglo XXI, donde los registros muestran que abril tiende a traer más calor y episodios de inestabilidad que se repiten con mayor frecuencia hacia la segunda mitad del mes.
Aunque la meteorología no invita a sacar conclusiones aceleradas, lo claro es que Euskadi está viviendo un abril que desafía las antiguas normativas climáticas y que exige una lectura atenta de las próximas estaciones para evaluar impactos en economía local, recursos hídricos y hábitos de ocio al aire libre.