Crónica sobre la quinta edición de Umbra Light Festival en Vitoria-Gasteiz, que amplía escenarios, reúne 19 obras de arte lumínico y consolida a la ciudad como referencia internacional en este campo.
Vitoria-Gasteiz acoge la quinta edición de Umbra Light Festival, un encuentro internacional de arte lumínico que transforma la ciudad durante tres noches y propone un itinerario de 19 obras e instalaciones distribuidas tanto en fachadas como en espacios interiores y exteriores.
Bajo el lema Luz que une, el festival subraya la capacidad de la luz para conectar personas, generaciones, barrios y culturas, al tiempo que promueve la sostenibilidad y la interacción entre vecinos.
La experiencia de Umbra, impulsada por la ciudad con el apoyo de la Diputación Foral de Álava, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento, se ha convertido en un referente del mundo del arte lumínico.
A lo largo de sus ediciones, que comenzaron en 2019, el festival ha mostrado la ciudad como un laboratorio de creatividad tecnológica y social, atrayendo a más de 100.000 visitantes en ediciones anteriores y fortaleciendo la imagen de Vitoria-Gasteiz como escenario privilegiado para las propuestas artísticas contemporáneas.
En esta edición, los espacios centrales mantienen su protagonismo y se incorporan nuevos lugares que amplían la experiencia sensorial: la Almendra Medieval y el Ensanche de la ciudad, así como plazas emblemáticas como la de España y la de la Provincia, y el Jardín de Falerina, junto a la Catedral de Santa María.
Además, el recorrido se extiende a interiores como el Palacio Europa (Palacio de Congresos), la Escuela de Artes y Oficios y Arkabia, la nueva sala de la Fundació Vital Fundazioa, ubicados en la Plaza de los Fueros.
La organización busca así integrar la esencia histórica de la ciudad con nuevas dinámicas artísticas en un marco urbano vivo.
Entre las piezas que componen el festival destacan obras de reconocidos creadores y colectivos que trabajan con la luz como medio de exploración de la percepción.
The hive, de Beamhacker / Josh McAuliffe, aborda la importancia de las abejas y sus amenazas climáticas; Oh Lord, de Guillaume Marmin, utiliza bases de datos de observación solar para explorar nuestra relación con el Sol y materializa haces de luz a escala monumental en la nave central de la Catedral de Santa María.
Embrace, también de Beamhacker / Josh McAuliffe, celebra la conexión humana mediante un círculo de siluetas a tamaño real que se ilumina al tocarlas, ubicado en los Jardines de Fal erina.
Estas propuestas se complementan con instalaciones como 1.3 seconds, que representa el tiempo que tarda la luz en viajar entre la Tierra y la Luna mediante más de 100 proyectores a lo largo de los 50 metros de la nave central de la Catedral, y Beyond, una experiencia inmersiva en el Palacio de Congresos Europa que permite transitar un túnel de 35 metros de luz y sonido.
La programación también incluye incursiones en el mundo de la naturaleza y la ciencia ficción: Mycelium, del colectivo vasco Hotaru Visual Guerrilla, proyectada en la fachada del Museo Artium e inspirada en la red subterránea del micelio; Flux, del Collectif Scale, en los jardines del Palacio de Zulueta, con barras de luz que trazan líneas en movimiento; y Satellites, de Nonotak Studio, que transforma el patio del Colegio Marianistas en un espacio de geometría lumínica.
El espectáculo se completa con obras como History de luz proyectada en la fachada del Ayuntamiento, y Ecos del orden invisible, de Javier Riera, que exploran relaciones entre geometría, entorno y percepción.
Además, la experiencia incluye piezas como El muro de Jacob de Parker Heyl y Luz de tránsito, dedicada a Miguel Fisac, que rinde homenaje a la parroquia de la Coronación de Nuestra Señora y a la idea de la luz como elemento estructural y simbólico.
El conjunto del recorrido se complementa con propuestas que dibujan escenas fantásticas en el Paseo de la Senda y el Paseo de la Florida, como Las farolas vivientes (The living lamp post) de Theatre Illuminiere y El globo Espejo místico junto a El globo Flor encantada de The Show Globe (Reino Unido), que añaden un toque de fantasía a la experiencia nocturna.
Este abanico de obras refuerza la visión de Umbra como un museo lumínico efímero al aire libre, que transforma la ciudad cada año y ofrece una nueva forma de mirar el entorno urbano y su relación con la gente que lo habita.
La edición de 2026 mantiene horarios de exhibición que permiten a residentes y visitantes descubrir los montajes entre las 19:00 y las 23:00 horas, con cierre anticipado el domingo a las 22:00, para preservar la experiencia y la seguridad.
Umbra Light Festival figura así como un motor cultural que, además de generar sensaciones estéticas, propone reflexiones sobre la sostenibilidad, la tecnología y la convivencia en la ciudad.
Todo ello, en una ciudad que ha hecho de la convivencia de patrimonio y modernidad uno de sus rasgos identitarios y que continúa apostando por la cultura como impulsor de crecimiento y cohesión social.