El Ejecutivo vasco sostiene que las medidas restrictivas sólo a España serían ineficaces para la anguila europea y aboga por una acción coordinada a nivel de la UE que abarque la protección, restauración de hábitats y reducción de presiones.

En Euskadi, las viceconsejerías de Medio Ambiente y de Pesca del Ejecutivo vasco defienden que las medidas restrictivas circunscritas exclusivamente al ámbito del Estado tendrán una efectividad prácticamente nula en la recuperación de la anguila europea (Anguilla anguilla).

El Gobierno de España ha solicitado incluir a la anguila europea en el Catálogo Español de Especies Amenazadas y prohibir la pesquería; ante esta medida, el Gobierno Vasco reclama al Ministerio que la eleve a la Comisión y Parlamento europeos para que se pueda extender una moratoria a todos los países de la UE.

Si bien las viceconsejerías reconocen que la anguila atraviesa una situación crítica en toda su área de distribución, sostienen que la efectividad de una prohibición solo en el Estado sería muy limitada, ya que la anguila es una especie altamente migradora y gestionada en un espacio europeo único.

Por ello, una prohibición de estas características tendría poca incidencia real si otros países europeos o Marruecos mantienen la explotación.

A esto hay que añadir que la sobrepesca de anguilas y angulas continúa siendo un factor clave, pero no es el único que explica el estado de vulnerabilidad de la especie: una conectividad fluvial deficiente, así como la mortalidad en turbinas, son factores asociados al gran número de presas y embalses que fragmentan las cuencas fluviales.

Actualmente, en Euskadi, la pesca de la angula está muy limitada, y aunque en otras comunidades autónomas como Galicia, Asturias o Cantabria la pesca está más extendida, existen controles sobre la gestión y la pesca.

El mayor escollo es que otros países europeos, que son los grandes concentradores de capturas, como Francia o Portugal, mantienen una pesca de la especie con menos limitaciones.

Desde el punto de vista biológico, la evidencia científica indica que es necesaria una intensificación de las medidas, especialmente las referidas a restauración de hábitats, conectividad de cuencas fluviales y reducción de las presiones humanas.

Estudios recientes indican que la especie no muestra señales de recuperación, ni a escala europea ni en el ámbito estatal o regional. En Euskadi, los seguimientos científicos realizados por la Agencia Vasca del Agua (URA), las diputaciones forales y AZTI confirman que la especie se mantiene en declive.

Por tanto, el Gobierno Vasco subraya que es necesario tomar medidas para la protección de la anguila europea, pero éstas deben ser más ambiciosas y proponer soluciones de ámbito europeo que tengan un resultado positivo sobre la situación de la especie.

Vitoria – Gasteiz, 17 de febrero de 2026.

Históricamente, la anguila europea es una especie migratoria que ha atravesado cuencas atlánticas y cuyo estado ha sido objeto de políticas de conservación desde los años 2000.

A nivel europeo se han promovido planes de gestión compartidos para facilitar las migraciones entre el mar y las cuencas interiores, con énfasis en la conectividad de ríos, la restauración de hábitats y la pesca sostenible.

Las autoridades ambientales han subrayado que la cooperación transfronteriza es crucial: sin un acuerdo común, las medidas nacionales pueden verse limitadas por la pesca en otros países de la Unión.

Este marco de coordinación ha sido un eje central de las políticas comunitarias de biodiversidad en las últimas dos décadas. El contexto histórico también recuerda que Euskadi ha desarrollado programas de seguimiento junto a la URA, AZTI y las diputaciones para monitorizar poblaciones de anguila, evaluar pérdidas en turbinas y promover la gestión de hábitats.

En suma: la anguila europea representa un caso paradigmático de la necesidad de respuestas coordinadas a escala europea para especies migratorias, que no deben depender de políticas de un solo estado si se quiere que haya resultados reales.