La actuación promovida por URA y Gipuzkoako Urak culmina la instalación de 4.850 metros de colectores para derivar los vertidos de Ziako a la depuradora de Aduna, con una inversión de 8 millones de euros, mejorando el tratamiento de aguas residuales del Oria.
En Euskadi, ya se canalizan a la depuradora de Aduna los vertidos urbanos e industriales de la cuenca de la regata Ziako, tras la culminación de 4.850 metros de colectores.
La actuación integral de saneamiento, promovida por la URA, agencia adscrita al Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, ha permitido recoger los vertidos generados en una superficie industrial de unos 90.000 m² y conducirlos directamente al interceptor del Oria Medio para su tratamiento en Aduna, gestionada por Gipuzkoako Urak. Esta transformación marca un cambio sustancial en la gestión de aguas residuales de la cuenca, al tiempo que reduce la dependencia de la regata Ziako como colector unitario.
El trazado de la obra se ha ejecutado desde Gudarien Hiribidea (entorno del supermercado Super Amara) hasta la mitad de la Avenida Ama Kandida, a la altura de la empresa Orbelan, conectándose ya con la red existente.
En total se han construido 1.960 metros de colector principal y 2.890 metros de colectores secundarios (fecales y pluviales), lo que eleva la longitud total de la infraestructura a 4.850 metros de canalización. Esta infraestructura permite canalizar también los vertidos procedentes de los barrios altos de Erroitz, Plazaola y Aranzibia, así como de los polígonos industriales de Aranaztegi y Ziako, eliminando definitivamente los vertidos directos al cauce de la regata y, por tanto, al Oria.
La inversión destinada a esta actuación asciende a 8 millones de euros. Con este paso, se avanza de manera decisiva hacia la mejora del estado ecológico de la regata Ziako y la reducción de la presión contaminante en la cuenca del río Oria, facilitando que las aguas residuales reciban el tratamiento adecuado antes de su retorno al medio natural.
La red de saneamiento de la cuenca de Ziako se apoyaba históricamente en la regata, que funcionaba como cauce hidráulico y como colector unitario para evacuar aguas residuales y de escorrentía.
Antes de la intervención, gran parte de ese caudal desembocaba sin un tratamiento suficiente en el Oria, lo que motivó la necesidad de obras de gran envergadura para recuperar la función de la regata como elemento del sistema de saneamiento.
Más información: se han generado recursos explicativos para comprender la actuación, como infografías y contenidos audiovisuales que muestran el trazado y el alcance de la intervención, destinados a facilitar la transparencia y la vigilancia ciudadana sobre el proyecto.