El Gobierno Vasco y el Estado acuerdan crear un órgano bilateral para gestionar infraestructuras aeroportuarias y abrir un sandbox regulatorio en Foronda, con la intención de cerrar el marco definitivo antes de Semana Santa.

En Euskadi, tal y como ya se comentó ayer, el Gobierno Vasco sale de la reunión en Madrid con una actitud positiva que parece haber dado sus frutos. En la reunión de la Subcomisión bilateral de gestión e infraestructuras aeroportuarias celebrada hoy, el Estado ha cambiado bastante la propuesta que envió el viernes pasado.

Se ha puesto sobre la mesa un acuerdo para crear un órgano bilateral aeroportuario Euskadi-Estado, que será un instrumento para colaborar, coordinar y gestionar todo lo relacionado con las infraestructuras.

Este órgano participará, entre otras cuestiones, en el diseño del DORA, que incluye inversiones, costes y previsiones de tráfico de pasajeros.

Además, se ha conseguido que se pueda crear un sandbox en Foronda, es decir, un marco regulatorio especial y temporal para poder operar en ese aeropuerto como un entorno de pruebas controlado.

El DORA no es un simple papel; se trata de un marco que, en la práctica, va a ordenar cuánto se invierte, cuánto cuestan las obras y qué previsiones de pasajeros se esperan.

En experiencias similares en otros lugares de Europa, estos marcos han permitido planificar con más certidumbre y reducir tensiones entre administraciones.

La consejera Maria Ubarretxena sale de la reunión con esperanzas, pero recuerda que falta que todo quede plasmado en el documento final. Ese texto deberá tomar forma en la próxima reunión bilateral entre el lehendakari Pradales y el presidente Sánchez, prevista para antes de Semana Santa.

Estos avances encajan con un proceso de mayor cooperación entre Euskadi y el Estado para gestionar infraestructuras estratégicas, buscando que las prioridades regionales encuentren su sitio en la agenda nacional.

Históricamente, Euskadi ha ido ganando peso en la planificación de sus aeropuertos, y Foronda ha ido reconociéndose como un nodo logístico clave de la cornisa cantábrica.

La idea de un marco regulatorio específico para Foronda no es nueva, sino la culminación de años de negociación que buscan darle mayor agilidad al sistema y convertirlo en un referente regional.

El sandbox propuesto podría servir para probar, de forma controlada, nuevos sistemas de gestión del tráfico, de seguridad y de experiencia del pasajero, siempre dentro de un marco regulatorio que proteja a usuarios y empresas.

En resumen, se abre una vía de colaboración que podría marcar un antes y un después en la cooperación entre Euskadi y el Estado en materia aeroportuaria, con la Semana Santa como fecha límite para que el acuerdo esté ya en el papel y pueda empezar a operar pronto.