La FSIS amplía la retirada de arroz frito con pollo y otros productos tras detectar riesgo de fragmentos de vidrio; el alcance alcanza casi 37 millones de libras y afecta a múltiples marcas, incluidas Ajinomoto y Trader Joe’s.
Una alerta de seguridad alimentaria se ha ampliado en Estados Unidos tras la publicación de una notificación de la FSIS (Food Safety and Inspection Service) que comunica la expansión de una retirada previa de arroz frito con pollo y otros productos relacionados.
Según la agencia, la ampliación implica un gran lote de productos que podrían contener fragmentos de vidrio y que fueron fabricados por varias empresas bajo diferentes marcas.
Este incremento pone de manifiesto la complejidad de las cadenas de suministro y la necesidad de una vigilancia continua para evitar riesgos para la salud pública.
En total, la FSIS estima que se han visto afectados 36,987,575 libras de arroz frito con pollo, arroz frito con cerdo, ramen y shumai, productos listos para comer y que podrían haber estado expuestos a fragmentos de vidrio.
Esa cantidad, convertida a unidades más manejables para el público, equivale aproximadamente a 16,8 mil toneladas. Este volumen refleja el alcance de la retirada y la magnitud de la operación de retiro coordinada entre fabricante, distribuidores y minoristas para impedir la exposición de los consumidores a un posible peligro alimentario.
La retirada ampliada incluye productos under brand names Ajinomoto, Kroger, Ling Ling, Tai Pei y Trader Joe’s. Entre ellos se encuentran varias variantes de arroz frito con pollo, arroz frito con shumai, arroz frito vegetariano y arroz frito al estilo japonés, con fechas de consumo que van desde el 28 de febrero de 2026 hasta el 19 de agosto de 2027.
La lista completa de artículos y sus números de establecimiento puede consultarse en las publicaciones de la FSIS. En todos los casos, los productos llevan números de establecimiento visibles dentro del sello de inspección de la USDA: P-18356, P-18356B o P-47971.
Para los consumidores que poseen alguno de estos productos, la FSIS recomienda desecharlos o devolverlos al punto de venta para recibir un reembolso.
En particular, Trader Joe’s indicó que la información de devolución debe gestionarse a través de los canales de atención de la cadena; los supermercados que distribuyen estos artículos suelen facilitar instrucciones en sus secciones de servicio al cliente.
Hasta la fecha, no se han reportado lesiones asociadas a este retiro. Sin embargo, la expansión de la retirada se produjo después de que la empresa notificara a las autoridades sobre quejas de clientes, lo que dio origen a la investigación que derivó en la ampliación de la alerta.
Presuntamente, estas quejas habrían acelerado el proceso de revisión de otros lotes y productos vinculados a las mismas marcas para garantizar la seguridad de los productos en el mercado.
Históricamente, supuestamente, la seguridad alimentaria ha reforzado la vigilancia y los retiros voluntarios tras incidentes anteriores, lo que ha llevado a una mayor transparencia en la comunicación de riesgos y a una rápida retirada de productos que podrían representar un peligro.
Este caso, además, ha reavivado el debate sobre la trazabilidad de las cadenas de suministro y la responsabilidad compartida entre fabricantes, minoristas y autoridades regulatorias.
Notas sobre precios: no se indicaron precios en la notificación oficial, por lo que no hay información disponible para realizar una conversión de valor a euros en este reporte.
En consecuencia, no se ha incluido una estimación monetaria del impacto económico directo para consumidores o minoristas.
Para quienes deseen ampliar la información, la FSIS mantiene actualizada la lista de productos y recomendaciones de actuación en su sitio oficial, y las cadenas afectadas suelen facilitar números de contacto y plazos para devoluciones o reembolsos.
Aunque la noticia principal se centra en el arroz frito con pollo y productos ligados, el conjunto de retiradas recientes subraya la necesidad de que los consumidores revisen sus compras y se mantengan informados a través de las notas oficiales de las agencias regulatorias.