Analizamos a fondo Mad City Windows, la empresa de ventanas de alta gama en EE.UU. Te contamos su calidad, garantía, proceso de compra y por qué cuestan un ojo de la cara. ¿Merecen la pena?

¿Estás pensando en cambiar las ventanas de tu casa? Si eres de los que quiere lo mejor, seguro que te has topado con Mad City Windows. Pero ojo, que no es para todos los bolsillos. Te lo contamos todo con lujo de detalles.

Mad City Windows es una empresa de reformas que lleva desde 1998 dando guerra en el medio oeste de Estados Unidos. Se han hecho un nombre por sus ventanas de primera calidad, pero también por sus precios que te dejan seco. La compañía pertenece al grupo Renuity, y dan servicio a más de 40 ciudades en la región.

Lo que más nos gusta de Mad City es que fabrican sus propias ventanas, con triple cristal, marcos soldados y aislamiento de primera. La garantía es de por vida, tanto para las piezas como para la instalación. Y si vendes la casa, el nuevo dueño se queda con esa garantía. También es muy rápida la instalación: la mayoría de los trabajos se hacen en uno o dos días.

Pero para conseguir todo esto, tienes que pasar por el proceso de presupuesto. Y aquí es donde la cosa se pone interesante. Nosotros mismos pedimos un presupuesto para 10 ventanas, y esto es lo que encontramos.

Primero, el representante te pide entrar en casa. Mide las ventanas y te hace la charla comercial. Todo dura alrededor de una hora y media. Luego viene el baile de precios: te dan varias opciones, con descuentos que solo valen si firmas en el momento. El representante fue educado, no insistió demasiado, pero está claro que quieren que decidas sobre la marcha.

Y ahora, el momento de la verdad: el coste. Nosotros recibimos presupuestos de tres empresas. La de Mad City fue de 32.147 dólares. La siguiente, West Shore Homes, pedía 21.734. Es decir, más de 10.000 dólares de diferencia. Así que sí, Mad City es cara. Pero ojo, la calidad y la garantía están ahí.

¿Qué ventajas tiene? Pues que la consulta es rápida, el presupuesto es gratis, la garantía es de las mejores, tienen horarios hasta las 6 de la tarde para adaptarse a los trabajadores, y los instaladores son empleados propios, no subcontratas.

Además, el precio que te dan es fijo y no cambia, incluso si aparecen problemas como moho o pintura vieja.

¿Y las pegas? Pues que piden un mínimo de dos ventanas, algunos clientes se quejan de cancelaciones y cambios de fecha, solo trabajan en el medio oeste, y ya hemos dicho que son caras.

Las ventanas que ofrecen son de vinilo, con muchos estilos: colgantes, batientes, correderas, fijas… Y puedes elegir entre varios colores para los marcos y la tapeta.

Incluso te ofrecen decenas de tonos para el aluminio exterior, así que es fácil que combinen con tu fachada.

En cuanto a eficiencia, las ventanas tienen triple acristalamiento, marcos soldados y el certificado ENERGY STAR "Más Eficiente". Bloquean el 99,5% de los rayos UV. Vamos, que son un portento técnico.

Si te animas, el proceso es sencillo: rellenas un formulario online, te confirman, y en cosa de un día ya tienes al representante en casa. Luego, el mismo día de la instalación quitan las viejas y ponen las nuevas.

Mad City ofrece descuentos online del 70% en mano de obra, y financiación a 18 meses sin intereses. Pero los descuentos de verdad los hace el representante en tu casa, con esas ofertas que solo valen ese día.

Para que te hagas una idea, la historia de las ventanas es larga. Desde hace siglos, eran simples agujeros en la pared. Luego llegó el cristal, y después los dobles acristalamientos. Ahora, con el cambio climático y el precio de la energía, las ventanas eficientes son casi una necesidad. Mad City está en la punta de lanza de esta tecnología, y se nota en el precio.

En resumen: si tienes el dinero y quieres lo mejor sin mirar el precio, Mad City es tu empresa. Las ventanas son de altísima calidad, la garantía es imbatible y la instalación rápida. Pero si tu presupuesto es más ajustado, busca otras opciones. Hay competidores que dan buena calidad por menos pasta. Tú decides.