Una encuesta del Urban Institute revela que uno de cada cinco adultos en EE.UU. usa sus ahorros para pagar la compra. Los precios de los alimentos han subido un 32% en cinco años.
¡Atención, españoles! Que no te extrañe si ves a tus vecinos estadounidenses más preocupados que nunca por la compra. Y es que una encuesta reciente ha destapado una realidad que duele: uno de cada cinco adultos en Estados Unidos ha tenido que recurrir a sus ahorros para poder pagar la comida.
Sí, como lo oyes. Mientras tanto, los precios en el súper no paran de subir.
La encuesta la ha hecho el Urban Institute, un centro de estudios serio y sin partidismos. Pues bien, en 2025, casi el 20% de los adultos de entre 18 y 64 años usaron sus ahorros para comprar víveres. Y no solo eso: más del 5% tuvo que pedir un préstamo rápido (de esos que te adelantan la nómina a cambio de un interés bestial) para llenar la nevera.
¿Y qué pasa con las tarjetas de crédito? Pues que la cosa también está fea. De los que pagan la compra con plástico, apenas un 35% paga todo cuando llega el recibo. El 19% paga menos de lo que debe, y casi un 9% ni siquiera llega al pago mínimo. Para que te hagas una idea, en 2023 solo un 7% no hacía el pago mínimo. Ahora la cosa ha empeorado.
Esto no es ninguna broma. Los alimentos son uno de los mayores gastos de cualquier familia, y en los últimos cinco años se han encarecido un 32%. Vamos, que ir al supermercado duele cada vez más.
Y no solo lo dice esta encuesta. La Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) ha publicado datos que confirman la tendencia. En el año hasta junio de 2025, los precios de la comida en casa subieron un 2,7%. Pero fíjate en lo que más ha subido: las frutas y verduras, un 5,3%; las bebidas no alcohólicas, un 2,9%; la carne, el pollo, el pescado y los huevos, un 2,6%; los cereales y panes, un 2,4%; y los lácteos, un 0,4%.
Otra encuesta, esta de mayo, preguntó a los americanos qué les causa más estrés económico. La respuesta fue unánime: la subida de los precios de la comida. Y lo más curioso es que el malestar atraviesa ideologías: tanto los de derechas como los de izquierdas quieren que el gobierno haga algo para que sea más barato comer.
Aquí en España, aunque los datos no son tan extremos, la inflación también ha pegado fuerte. Pero ojo, porque lo que pasa en Estados Unidos suele ser un aviso de lo que puede venir. Así que no bajes la guardia: revisa tus gastos, evita endeudarte con tarjetas y, sobre todo, ten un colchón de ahorros para emergencias.
Porque nadie debería tener que elegir entre comer y ahorrar.