Un fallo federal desestima una demanda por publicidad engañosa sobre las boneless wings de Buffalo Wild Wings, desatando un debate en redes sobre si estas piezas sin hueso deben considerarse alitas.

Buffalo Wild Wings celebra una victoria en los tribunales después de que un tribunal federal desestimara una demanda que aseguraba que sus boneless wings no eran alitas de verdad y que, por tanto, engañaban a los clientes.

La acusación afirmaba que las boneless wings eran esencialmente nuggets de pollo recubiertos con salsa, una representación que, según el texto de la denuncia, distorsionaba la naturaleza del producto.

El juez John Tharp Jr. desechó la reclamación porque, a su juicio, la queja no presentaba pruebas suficientes de publicidad engañosa que pudiera justificar una indemnización, lo que dejó a la cadena sin sanciones.

Buffalo Wild Wings, que se promociona como un lugar para disfrutar de alitas y deportes, vio cómo la noticia circulaba rápidamente en redes sociales y medios, y la conversación se desplazó de la decisión judicial hacia una pregunta que ya es parte de la cultura popular: Are boneless wings really wings?

En las plataformas sociales, la discusión fue intensa.

presuntamente, algunos usuarios argumentaron que la etiqueta sirve como un recurso de marketing que facilita el consumo sin hueso, mientras otros insistían en que el nombre induce a confusión y que los clientes podrían creer que obtienen carne de ala cuando no es así.

La conversación no es nueva: el debate sobre qué cuenta como ala ha existido en la gastronomía desde hace décadas, y la etiqueta boneless se ha popularizado en las cadenas de comida rápida como una forma de ampliar el atractivo para quienes buscan una experiencia más fácil de comer.

La historia de la alita de Buffalo, sin embargo, es anterior a estos debates de marca. Según la versión más difundida, la creación de las Buffalo wings tuvo lugar en 1964, en el Anchor Bar de Buffalo, Nueva York, cuando Teressa Bellissimo, entonces dueña del local, improvisó este platillo para aprovechar sobras de pollo; la receta combinó alitas, salsa picante y mantequilla y pronto ganó popularidad entre clientes y periodistas.

En las décadas siguientes, las alas con hueso se convirtieron en un icono de la cocina estadounidense picante, y el formato de boneless wings fue tomando impulso en las menus de cadenas internacionales, con variantes regionales de salsa y acompañamientos.

Para algunos analistas de mercado, la oferta de boneless wings supuso una respuesta a la demanda de porciones más manejables sin renunciar al sabor y al picor característicos; para otros, sigue siendo motivo de controversia por cuestiones de etiquetado y representación.

presuntamente, algunas cadenas de reparto y restaurantes han explorado estrategias de marketing que equilibran la practicidad de las porciones sin hueso con la tradición de las alitas, lo que ha llevado a un crecimiento uniforme de este segmento en Norteamérica y, con el tiempo, a una presencia notable en Europa.

En términos económicos, algunos consumidores intentan estimar el costo de estas raciones: presuntamente, un plato típico de alitas podría oscilar entre 9 y 13 dólares en Estados Unidos, lo que en euros se situaría aproximadamente entre 8 y 12 euros, según las fluctuaciones cambiarias.

Estas cifras son aproximadamente indicativas y reflejan rangos de precios de restaurantes y cadenas, no una tarifa fija de una marca en particular.

En resumen, la sentencia que desestimó la demanda sobre supuesta publicidad engañosa no resuelve por completo la polémica: la conversación sobre qué significa realmente “alas” en el contexto de la comida pública continúa, así como las implicaciones del nombre para los consumidores.

El caso, más allá de su resultado legal, ha puesto sobre la mesa preguntas legítimas sobre claridad en el etiquetado, honestidad en el marketing y la responsabilidad de las empresas ante la percepción del público, un tema que probablemente seguirá apareciendo en foros, blogs y redes sociales en los próximos años.