Una retirada voluntaria de arándanos congelados por posible contaminación de listeria afectó a múltiples estados y a Canadá. La acción, clasificada como de alto riesgo por la FDA, subraya la vigilancia sobre la seguridad alimentaria en la cadena de suministro.

Una retirada masiva de arándanos congelados por riesgo de listeria sacude las cadenas de suministro de Estados Unidos. La empresa Salem-based Oregon Potato Company, que opera bajo la identidad comercial Willamette Valley Fruit Company en la localidad de Salem, en Oregon, anunció la retirada voluntaria de aproximadamente 55.689 libras de arándanos congelados. La acción fue clasificada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) como una retirada de Clase I, lo que indica una probabilidad razonable de causar enfermedad grave o muerte si el producto fuese consumido.

Los productos implicados estaban empacados en dos formatos distintos: totes de 1.400 libras y cajas de 30 libras. En los totes se identifican los lotes con los códigos 3305 A1 y 3305 B1, con fechas de caducidad que apuntan al 25 de noviembre de 2027. Por su parte, las cajas de 30 libras llevan los códigos 2055 B2, 2065 B1 y 2065 B3; entre ellas, una caducidad corresponde al 24 de julio de 2027 y las otras al 23 de julio de 2027.

En conjunto, la retirada alcanza unidades de producto que han sido distribuidas en varias regiones.

Según el informe de la FDA, las aristas afectadas se distribuyeron en Michigan, Oregon, Washington y Wisconsin, y, además, se señalaron ventas en Canadá.

En ese contexto, la autoridad sanitaria no especificó acciones concretas para consumidores que ya hubieran adquirido los lotes retirados. A la luz de estos datos, se recomienda a quienes posean productos en su poder proceder a desecharlos o devolverlos al establecimiento de compra, según las indicaciones de las autoridades locales.

La FDA informó que la retirada continúa vigente y que no se ha emitido una nota de prensa por parte de la empresa al momento de la publicación inicial de este informe.

En este marco, se advierte a los consumidores que, si poseen productos con los lotes y fechas citadas, deben evitar su consumo.

Listeria monocytogenes, la bacteria asociada, es una bacteria patógena que puede permanecer activa incluso en refrigeración y generar cuadros graves, especialmente en adultos mayores, personas embarazadas, recién nacidos y personas con sistemas inmunitarios debilitados.

Entre las manifestaciones se encuentran, en casos leves, fiebre, malestar general y náuseas, mientras que en casos más severos pueden presentarse complicaciones neurológicas y se pueden desarrollar infecciones sistémicas.

Para entender la dimensión de este tipo de incidentes, conviene recordar que, históricamente, las infecciones por listeria han llevado a retiradas de productos en el sector de bayas y frutos rojos cuando se detectan condiciones que podrían favorecer el crecimiento bacteriano en cadenas de frío o durante procesos de manipulación.

Por ello, las autoridades mantienen un enfoque de precaución alto y elevan los estándares de verificación en la cadena de suministro para prevenir exposiciones.

Presuntamente, el costo de estas retiradas podría generar pérdidas para la empresa y para los minoristas, con estimaciones que apuntan a decenas de miles de euros en gastos asociados a la retirada, la sustitución de mercancía y las campañas de información al consumidor.

Aunque los datos oficiales señalan la magnitud de la retirada, los analistas señalan que la verdadera afectación económica y reputacional podría extenderse durante meses, o incluso años, dependiendo de la demanda y de la respuesta de los actores de la cadena de suministro.

A modo de contexto, este tipo de incidentes refuerza la necesidad de controles de seguridad alimentaria más estrictos y de una trazabilidad más ágil en la cadena de suministro de frutas y verduras.

Las autoridades recomiendan a los consumidores que revisen cuidadosamente los códigos de lote y las fechas de caducidad y que, si corresponde, se pongan en contacto con el comercio para obtener opciones de devolución o reemplazo.

En el marco de la seguridad alimentaria, mantener la información de la procedencia y el registro de lotes facilita la gestión de retiradas y la protección de la población.