La nueva pista de pádel junto al Obelisco, impulsada por Bullpadel y el Gobierno de la Ciudad, inaugura una edición de Premier Padel en Parque Roca con grandes figuras y un público entusiasta.

Desde una casa señorial en Acapulco hasta el borde del Obelisco porteño, la historia del pádel añade otro capítulo en Argentina. Aunque la idea original de la primera cancha de pádel data de 1969, cuando el mexicano Enrique Corcuera García y Pimentel dio forma a este deporte, en la actualidad el pádel se ha reinventado para conquistar audiencias urbanas y ha encontrado en Buenos Aires un escenario ideal.

Esta semana, Bullpadel y el Gobierno de la Ciudad impulsan una nueva pista junto al Parque Roca, destinada a convertirse en el epicentro de la gira Premier Padel que desembarca en la ciudad.

La cancha, de diseño sobrio pero atractiva, cuenta con césped artificial azul, herraje negro y paredes de acrílico; se instaló el sábado 9, desafiando a la lluvia y permitiendo que durante dos días se realicen clínicas, partidos amateurs, presencia de famosos y sorteos.

Por la noche, la iluminación realza la belleza de la instalación y la convierte en una postal muy fotografiada.

El lunes llegó el plato fuerte: el evento principal con algunas de las mejores figuras del circuito y la presencia del Jefe de Gobierno, Jorge Macri.

El Obelisco, que pronto cumplirá 90 años desde su inauguración, se convirtió en un escenario urbano donde aficionados y curiosos se acercaron para vivir de cerca la energía del torneo.

Los transeúntes, muchos con su almuerzo a medio camino, miraban entre risas y expectación, intentando captar cada saque y cada voleada en un entorno tan emblemático.

Entre los nombres destacados estaba Martín Di Nenno, una de las piezas clave de la generación dorada del pádel argentino, que espera seguir el legado de grandes como Fernando Belasteguín.

Di Nenno afirmó que jugar frente a su gente es un sueño hecho realidad y que la posibilidad de compartir pista con amigos y familiares añade una magia especial; lo acompaña Jerónimo González, su compañero de viaje en la competición.

Por supuesto, no faltó Paquito Navarro, el andaluz conocido por su carisma y por su capacidad de encantar al público argentino, que mostró su afinidad con la ciudad y dejó claro que Buenos Aires le tiene ganas.

La presencia de Navarro se sumó a la participación de otras figuras internacionales, y el ambiente se llenó de sonrisas y comentarios positivos sobre la experiencia de jugar en una ciudad que parece entender y amar este deporte.

Más allá de las grandes figuras, la cobertura mostró a la madrileña Claudia Jensen, que por lazos familiares representa a Argentina, junto a Claudia Fernandez y Alejandra Salazar, ambas destacadas dentro del circuito femenino; ellas también se unieron a la experiencia, pelotearon un rato y se tomaron fotos con los aficionados antes de regresar a Parque Roca para continuar con su preparación.

El formato del torneo permitió entrada libre para las rondas clasificatorias y las entradas para las fases siguientes se comercializaban a través de Ticketek, con precios que iban subiendo conforme se acercaba la final.

La final, programada para el domingo a las 14:00, promete ser un espectáculo y ya se ha hecho un esfuerzo por igualar o superar el récord de asistencia de ediciones pasadas.

Después de dos ediciones en Mendoza, una en Mar del Plata y la edición anterior celebrada en Buenos Aires, donde se alcanzó una cifra histórica de 16.156 espectadores, el equipo organizador confía en batir ese registro.

Todo comenzó en Acapulco, pero ahora esa semilla ha germinado en una ciudad que ha sabido abrazar el pádel como un fenómeno social y deportivo. En un balance general, parece claro que el pádel ha conseguido convertirse en una actividad urbana, social y competitiva a la vez: pistas modernas, un marco urbano icónico como el Obelisco y un público que responde con entusiasmo, lo que podría convertir a Buenos Aires en un referente del pádel de élite durante esta semana de Premier Padel.