Independiente se impuso 2-0 a Estudiantes en el arranque del Torneo Clausura 2026 con un gol de Ávalos, un penalti atajado por Rey y un error garrafal de la defensa local que aprovechó Montiel.

Independiente comenzó el Torneo Clausura 2026 con un triunfo de esos que valen doble. En La Plata, el Rojo se impuso por 2-0 a un Estudiantes que, entre fallos propios y aciertos visitantes, no encontró el camino. Los dirigidos por Gustavo Quinteros mostraron contundencia, solidaridad defensiva y, sobre todo, una pizca de fortuna que bien supieron aprovechar.

El primer tanto llegó a los 31 minutos del segundo tiempo, cuando Santiago Montiel puso un centro milimétrico desde la derecha y Gabriel Ávalos, el delantero paraguayo, se elevó entre los centrales para conectar un cabezazo potente y colocado.

El '9' del Rojo reivindicó así su olfato de gol y puso por delante a su equipo en un partido que hasta entonces había sido bastante igualado.

Pero la jugada que marcó el partido llegó poco después. A los 35 minutos, el árbitro señaló un penalti a favor del Pincha tras una falta de Felipe Aguilar sobre Guido Carrillo. Desde los once metros, Carrillo mismo se encargó de lanzar, pero se encontró con un Rodrigo Rey inspirado. El arquero, a quien Quinteros le había quitado la capitanía para entregársela a Iván Marcone, adivinó la intención del delantero y detuvo el disparo con una mano firme.

El estadio, que ya rugía, se quedó en silencio. Rey celebró con rabia, como quien manda un mensaje.

Si el penalti fue un mazazo para Estudiantes, lo que ocurrió dos minutos después fue la puntilla. Ramiro Funes Mori, con la intención de jugar rápido un tiro libre, hizo un pase hacia atrás para su portero, Fernando Muslera. Pero el balón salió demasiado largo, con poca fuerza y en dirección a nadie. Muslera, que había salido de su área, no pudo reaccionar a tiempo y Santiago Montiel, atento al fallo, solo tuvo que empujar la pelota al fondo de la red.

El 2-0 era un regalo que el Rojo no iba a devolver.

Montiel, ex River y siempre polémico, celebró el gol mirando a la grada local, lo que desató la ira de los hinchas de Estudiantes. Empezaron a llover botellas y otros objetos, y el partido se calentó en los últimos minutos. Pero el daño ya estaba hecho. Independiente se llevó tres puntos de oro de La Plata, un campo donde siempre es difícil sumar.

El triunfo tiene mérito doble si se tiene en cuenta que Independiente arrastraba dudas tras una pretemporada irregular. Quinteros, que llegó al banquillo rojo tras su paso por Colo-Colo y la selección boliviana, ha tratado de imprimir un sello más ofensivo, pero también ha tenido que lidiar con las lesiones.

En este partido, la apuesta le salió redonda.

Históricamente, el Rojo no había tenido un buen arranque en los últimos torneos. El Clausura 2026 se presenta como una oportunidad de revancha para un club que busca volver a los primeros planos del fútbol argentino, algo que no consigue desde el campeonato 2018-2019.

Por su parte, Estudiantes, que venía de hacer una buena campaña en el Apertura, tuvo un debut para olvidar: errores no forzados, falta de puntería y una defensa que pareció dormida.

En definitiva, Independiente demostró que, con orden y aprovechando las ocasiones, puede competir con cualquiera. La conexión Ávalos-Montiel, la seguridad de Rey y la solidez defensiva fueron las claves. Ahora, el equipo de Avellaneda piensa en la próxima fecha, donde recibirá a uno de los favoritos. Pero por ahora, la hinchada roja puede disfrutar de un triunfo que sabe a gloria.