El entrenador de Boca, Vasco Arruabarrena, asumió toda la responsabilidad tras la contundente derrota 3-0 ante Deportivo Riestra en el inicio del Torneo Clausura. El técnico no puso excusas y calificó la actuación como un 'baño de realidad'.

El Vasco Arruabarrena no se escondió. Después de que Boca Juniors cayera goleado 3 a 0 frente a Deportivo Riestra en la primera fecha del Torneo Clausura 2026, el técnico salió a la cancha de prensa y se hizo cargo de todo.

Sin vueltas, dijo que el responsable era él y que el equipo había recibido un baño de realidad. El partido, jugado en el estadio Guillermo Laza, fue un golpe duro para el Xeneize, que venía de ganar por la mínima a O'Higgins en la ida de la Sudamericana.

Arruabarrena, que volvió a dirigir en Argentina después de diez años, no buscó excusas. Reconoció que en el primer tiempo le preocupó la defensa: "Nos llegaron tres veces y nos hicieron tres goles". En el segundo tiempo, el problema fue la falta de punch: "No hicimos daño, no tuvimos ese ímpetu para ir a buscar un gol". El entrenador definió el vestuario como un "cementerio" y pidió levantar la cabeza rápido porque en cuatro días tienen la revancha ante O'Higgins en Rancagua.

El Vasco también justificó la mezcla de titulares y suplentes que puso en cancha. Explicó que los jugadores no llegaban ni a 60 horas de recuperación tras el partido de Sudamericana. "Tengo que contar con todos", afirmó. Pero aclaró que la falta de un centrodelantero no fue la causa de la derrota, aunque el club busca incorporar un nueve.

Con un tono sincero, Arruabarrena dijo: "En este club, cuando te caes te tenés que levantar. Y lo más rápido posible". También avisó que el equipo debe trabajar desde las 9:30 de la mañana siguiente para corregir errores y pensar en el partido decisivo. "Sería una estupidez no levantarnos o que nos haga más daño de lo que debería", agregó.

Esta derrota duele, pero el Vasco confía en que servirá de experiencia. Boca no arrancó bien el Clausura, pero la Sudamericana sigue viva. La afición espera una reacción inmediata. El tiempo corre y el próximo jueves, el Xeneize se juega gran parte de la temporada en Chile.