Tras el encuentro entre Benfica y Real Madrid, Gianluca Prestianni negó haber proferido insultos racistas contra Vinicius Junior. El caso desató el debate sobre conductas en la Champions y posibles sanciones, con declaraciones de Mbappé, Valverde y Mourinho.

Horas después del partido entre Benfica y Real Madrid, que terminó con la victoria de los blancos por 1-0, la atención se centró en una controversia que, según Vinicius Junior, podría haber quedado malinterpretada.

Gianluca Prestianni, el joven argentino vinculado al encuentro y señalado por el brasileño como posible autor de un insulto racista, negó haber pronunciado la palabra que se le atribuye y aseguró haber recibido amenazas provenientes de jugadores del propio Real Madrid.

La versión de Prestianni llegó a través de una historia publicada en Instagram: "Quiero aclarar que en ningún momento dirigí insultos racistas al jugador Vinicius Junior, quien lamentablemente malinterpretó lo que cree haber escuchado.

Jamás fui racista con nadie y lamento las amenazas que recibí de jugadores del Real Madrid".

Dentro del estadio da Luz, apenas terminó el duelo de ida de los playoffs de la Champions, los jugadores del Real Madrid respondieron a las declaraciones de Prestianni y defendieron a Vinicius.

Mbappé no ocultó su contundencia y dejó entrever que conductas de ese tipo no deben ser toleradas: "Este chico no merece jugar más la Champions si se demuestra ese comportamiento".

En redes y medios se destacó especialmente un extracto de su intervención: "Ha dicho que Vinicius es un mono cinco veces. Un jugador así no merece jugar más la Champions". ElDesmarque difundió ese fragmento a partir de publicaciones en las redes del club que captaron las reacciones posteriores al partido.

Federico Valverde, capitán del Real Madrid, añadió una lectura más sobria al asunto: "El insulto es algo muy grave. Ha pasado muchas veces ya. Como compañeros hay que ayudar y apoyar a Vinicius. Dudo que no haya una cámara que lo haya visto; no sé bien qué le dijo. Los compañeros que estuvieron cerca han escuchado algo muy feo". Por su parte, José Mourinho, con su habitual postura neutral, dejó abierta la debate sobre la veracidad de las versiones de cada parte: "¿Si Prestianni está arrepentido? ¿Arrepentido de qué? Hablé con los dos: Vinicius me dice una cosa y Prestianni me dice otra.

No quiero ser rojo y decir que le creo 100% a Prestianni, pero tampoco blanco y decir que lo que me dice Vinicius es verdad".

Este episodio llega en un contexto ya confrontado por la lucha contra el racismo en el fútbol europeo. Los casos de insultos hacia Vinicius Junior han marcado la atención pública durante años, y las respuestas de los clubes suelen ir acompañadas de llamados a la responsabilidad institucional, revisión de cámaras y posibles medidas disciplinarias.

En lo futbolístico, la rivalidad entre Benfica y Real Madrid en la Champions añade tensión adicional a una conversación que ya cruzaba las fronteras del estadio: la defensa de jugadores africanos y latinoamericanos ante expresiones discriminatorias es un tema que ocupa a la UEFA y a las entidades nacionales.

En términos históricos, Vinicius Júnior llegó al Real Madrid en 2018 procedente del Flamengo por unos 45 millones de euros, una cifra que mostró desde temprano el valor que el club madrileño otorga a su talento para el ataque y su proyección internacional.

Ese contexto de inversión y confianza contrasta con los episodios de insultos que han marcado su carrera, recordando que la lucha contra el racismo en el fútbol es una tarea de largo aliento, que involucra a jugadores, clubes, autoridades y afición.

La resolución de este caso aún está en proceso y podría activar medidas disciplinarias en función de las investigaciones que siga la UEFA y las autoridades competentes.

Mientras tanto, Real Madrid y Vinicius continúan recibiendo el respaldo de una parte de la afición y de varios colegas que han insistido en la necesidad de un fútbol sin discriminación, donde la competencia deportiva y el respeto al adversario vengan primero.