Análisis claro sobre la inminente venta de Royal Challengers Bengaluru (RCB), los posibles compradores y la magnitud de la operación, explicada para lectores generales.

La era de Diageo al frente de Royal Challengers Bengaluru, conocido en India como RCB, está acercándose a su fin. Tras una revisión estratégica iniciada en noviembre de 2025, United Spirits Limited, la empresa señalada para gestionar la franquicia, fijó un plazo de ofertas vinculantes para el lunes 16 de marzo de 2026 a las 17:00 hora local.

En juego no solo está el equipo masculino de la IPL sino también el conjunto femenino de la WPL, ya que la venta abarca ambas ramas de la franquicia.

Lo que está sobre la mesa no es una cifra cualquiera. Los analistas del sector señalan que el acuerdo podría superar los 2.1 mil millones de dólares, una cantidad que situaría a RCB entre las propiedades deportivas más valiosas del planeta, a la altura de grandes clubes de fútbol europeos.

Este montante refleja no solo el tamaño del negocio de cricket en India, sino también la fortaleza de su marca, de sus ingresos por derechos de medios y de sus acuerdos comerciales.

Los favoritos en las ofertas, al cierre del plazo, son dos grandes grupos de peso internacional con presencia en India. Por un lado, la coalición suecos-india formada por EQT Group, uno de los gigantes del private equity europeo, y Premji Invest, el brazo de inversión de Azim Premji, emprendedor y visionario de la industria tecnológica, ambos con aspiraciones de convertir a RCB en una plataforma global.

Por otro, una Alianza Healthcare-PE liderada por Dr. Ranjan Pai, presidente del Manipal Group, acompañada por el fondo estadounidense KKR y el fondo soberano Temasek de Singapur.

Entre los nombres que han trascendido, se comenta que Adar Poonawalla, alguien muy cercano a la saga de la inmunización y fabricante de vacunas, no presentó una oferta vinculante al último minuto.

También se baraja la posibilidad de que Avram Glazer, a través de su vehículo Lancer Capital, haya mostrado interés, aunque no hay confirmación oficial de una formalización.

En todo caso, el proceso parece concentrarse en estos dos grandes bloques, con otros actores de menor tamaño pero con peso regional.

Qué está valorando el mercado para justificar esa valoración de más de 2 mil millones de dólares? En primer lugar, el historial ganador. El equipo masculino de RCB logró romper la sequía de títulos en 2025 al levantar la IPL, y el equipo femenino de la WPL había conquistado su segundo título semanas antes.

Eso genera un efecto “Kohli premium”: Virat Kohli, todavía uno de los iconos publicitarios más potentes del cricket, mantiene un atractivo comercial que impulsa la marca de la franquicia y sus ingresos derivados de patrocinios, ventas de mercancía y acuerdos de auspicio.

En segundo lugar, la solidez de los ingresos de la IPL. El ciclo actual de derechos de los medios de la IPL, valorado en miles de millones, establece una base de seguridad para inversores institucionales que buscan rentabilidad a largo plazo.

Y, por si fuera poco, el negocio se beneficia de una fanaticada leal en todo el subcontinente, que garantiza audiencias fuertes y constantes para la competición.

Además, el valor de la franquicia no se limita al equipo de la IPL. En India, las franquicias de cricket funcionan como plataformas multiplataforma: inversiones en academias, acuerdos de streaming, patrocinios globales y una presencia publicitaria que se extiende a tiendas y experiencias de fans.

Por eso, cuando un grupo adquiere RCB, adquiere también una máquina de generar ingresos diversificados.

Todo esto explica por qué la valoración estimada es tan elevada y por qué los oferentes están dispuestos a competir con rapidez y determinación.

En términos prácticos, UNL espera cerrar la operación como máximo el 31 de marzo de 2026, para que la transición de poder esté lista para la temporada IPL 2026, que arranca a finales de marzo.

Aunque la nueva administración tomará el control tan pronto como se cierre el acuerdo, los contratos de patrocinio y la propia marca podrían permanecer con el club durante la campaña siguiente para evitar interrupciones.

Otra pieza clave del rompecabezas es el papel estratégico que Diageo y USL quieren darle al negocio. La venta se ve como un cambio de foco: la dirección ha considerado este equipo como un activo no central para su negocio principal de bebidas premium.

Aunque el equipo ha sido rentable, la dirección quiere reenfocar recursos hacia su cartera de licores de mayor rendimiento. También se apunta a que episodios trágicos como la estampida durante las celebraciones de 2025 podrían haber acelerado la decisión de salir del deporte para reducir riesgos reputacionales a largo plazo.

En paralelo, la ciudad de Bengaluru parece preparada para el impulso logístico de la IPL 2026. El estadio M Chinnaswamy ha sido seleccionado para albergar partidos de la competición, y la KSCA (Asociación de Críquet del Estado de Karnataka) ha obtenido la aprobación del gobierno para la realización de estos encuentros.

Esta aprobación, además de asegurar el calendario de partidos, permite a los nuevos dueños empezar la temporada con rapidez y aprovechar una base de aficionados ya acostumbrada a los grandes duelos de crícket.

En resumen, la venta de RCB no es solo una operación de compraventa. Es una historia sobre la valoración de un deporte en expansión, la confianza de inversores globales en un mercado en crecimiento y la capacidad de un club de cricket para convertirse en una plataforma de negocio multimedia y de entretenimiento de primer nivel.

Para el aficionado español curioso por entender por qué se pagan cifras tan altas por un equipo de cricket, la clave está en la mezcla de éxito deportivo, marca global, derechos de medio y una audiencia que no se rinde ante las dificultades.

El capítulo de esta historia está por escribirse, y el cierre podría cambiar el mapa de inversiones deportivas en Asia y más allá.