La Selección Argentina continúa su preparación de cara al Mundial 2026, con cambios en el once, la exigencia física de Messi y la confirmación de detalles clave para el estreno ante Honduras, en un ensayo que también sirve para medir la evolución de lesiones y la competencia interna.
La cuenta atrás para el Mundial 2026 ya está en marcha para la Selección Argentina. En el Compass Minerals Center de Kansas City, el equipo llevó a cabo un entrenamiento abierto a la prensa y a algunos invitados oficiales de la FIFA con la mira puesta en el amistoso del sábado frente a Honduras.
Scaloni movió el tablero y dejó ver que prepara cambios en el once inicial, como parte de un banco de pruebas para ir afinando el equipo. Messi se exigía en plena fase de recuperación y Dibu Martínez trabajó con la mano sana, protegiendo a la derecha con una venda para no arriesgar la recuperación de la fractura de su dedo anular sufrida en la final de la Europa League.
Aun así, el ambiente era de concentración y determinación, con la idea de acelerar la puesta a punto para la competencia que se aproxima. En la grada, entre los presentes, había un grupo de unos 50 invitados oficiales de la FIFA, lo que añadía un matiz de examen para el cuerpo técnico.
En el detalle de la alineación posible, Scaloni dejó ver que hay nueve nombres prácticamente asegurados para la primera prueba ante Honduras, que se disputará el sábado a las 21:00 locales en College Station, Texas: Gerónimo Rulli en la portería; Nicolás Otamendi; Lisandro Martínez; Nicolás Tagliafico en defensa; Rodrigo De Paul; Alexis Mac Allister; Enzo Fernández; Thiago Almada; y Lautaro Martínez en el frente.
El lateral derecho podría quedar para Capaldo, que todavía no debutó con la Albiceleste, o para Agustín Giay, quien llevó la pechera violeta para los hipotéticos titulares y ya participó en amistosos de marzo.
Más allá de estas piezas, la idea es que el resto del equipo se vaya delineando en los próximos días.
A nivel individual, la imagen de la jornada fue la de Messi, que apareció sobre el césped cuando el resto ya había arrancado, y mostró la voluntad de seguir sumando minutos a su regreso.
Aunque no estará ante Honduras, su presencia es una señal de que podría sumar minutos en el siguiente compromiso ante Islandia, previsto para el martes en Alabama.
Por su parte, el arquero Dibu Martínez trabajó con la mano afectada pero sin perder la concentración, mientras se espera la evolución médica para confirmar si podrá estar en el estreno mundialista.
En el cuerpo técnico, el objetivo es que la carga de trabajo y la recuperación acompañen el plan sin prisas.
Otra cara del día fue la del mediocampista Leandro Paredes. A la vista, Paredes se presentó con las zapatillas en la mano, tomando asiento para seguir la sesión como observador de lujo; la distensión en el isquio derecho lo mantiene al límite para el debut, aunque su presencia y su experiencia pueden marcar la diferencia si la evolución acompaña.
Del lado de Nicolás Paz, Gonzalo Montiel y Nahuel Molina, los tres realizaron las mismas pruebas que el grupo y se movieron en espacios reducidos con portería pequeña, generando competencia interna.
Se espera que se incorporen de forma progresiva desde este jueves y hasta el domingo, según lo indique el cuerpo médico.
Scaloni camina la cancha, evalúa y toma nota de cada detalle en un proceso que aún tiene varias decisiones por delante. Después de los amistosos, ya se vislumbran las pautas para ajustar el once y encarar con más confianza la ruta hacia 2026, consciente de que lo logrado en Qatar 2022 y la reciente historia de la selección, que incluyó la conquista de la Copa América 2021 y la victoria en el Mundial, le dan un marco de exigencia y motivación para defender el título en la próxima edición.
El técnico no se asusta ante el desafío y, con paciencia, irá perfilando el equipo que enfrentará los retos del camino a la próxima cita planetaria.