Tiziano Gravier no pudo completar la prueba de Slalom en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, pero deja un balance positivo de su debut olímpico y así reflexiona sobre el futuro.

Milano-Cortina 2026 vivió una jornada compleja en el Stelvio Ski Centre de Bormio, donde Tiziano Gravier no logró completar la prueba de Slalom. El triunfo de la prueba quedó para el suizo Loïc Meillard. Gravier quedó fuera del trazado tras engancharse ligeramente en la zona media de la pista, un percance que dejó a medias su recorrido en una jornada en la que también hubo ausencias destacadas en la disciplina.

En la prueba participaron 96 inscritos y 52 de ellos no terminaron.

El porteño de 23 años, hijo de la modelo Valeria Mazza y del empresario Alejandro Gravier, había preparado este reto con la idea de competir en una disciplina distinta a sus especialidades habituales, Super Gigante y Slalom Gigante, para representar a Argentina en un formato diferente.

Aunque sabía que el Slalom podría no ser su mejor versión, decidió intentarlo con el objetivo de sumar experiencia olímpica. Al inicio, la entrada en calor le hizo sentir confianza, pero las condiciones de la pista, con visibilidad afectada, complicaron la ejecución y un error terminó de desequilibrarlo.

Este fue el cierre de la primera participación olímpica de Gravier, que se va a casa con la certeza de haber mostrado valor y con la satisfacción de haber enfrentado a los mejores del mundo.

Agradeció a su familia y al equipo de apoyo por el respaldo entregado durante la semana, y subrayó que, aunque el esquí y los deportes de invierno no gozan de gran notoriedad en Argentina, hay voluntad de mejorar y competir a nivel global.

Su experiencia servirá como base para futuras fases de preparación y para impulsar la presencia de más talentos juveniles en el país.

Antes del Slalom, Gravier había mostrado otras buenas actuaciones en Milano-Cortina: terminó 28º en Super Gigante con un tiempo de 1:29.06 y logró un 26º puesto en Slalom Gigante con un crono total de 2:30.30 (1:18.45 en la primera manga y 1:11.85 en la segunda).

En el contexto de la delegación argentina para estos Juegos, ocho atletas formaron parte de la comitiva, destacando como la mayor representación en dos décadas.

En términos de inversión, la delegación recibió apoyo logístico y técnico estimado en cerca de 140.000 euros para cubrir transporte, preparación y equipamiento durante el ciclo Milano-Cortina 2026. Estas cifras reflejan el esfuerzo de un país que intenta ampliar su presencia en deportes de invierno y apostar por generaciones futuras.

Con miras al futuro, el equipo argentino se propone ampliar la base de participantes en disciplinas de invierno y continuar desarrollando estructuras de entrenamiento que permitan a más atletas competir en niveles altos, con la esperanza de ver a Gravier regresando a una nueva edición de Juegos con un rendimiento más sólido, y de ver crecer el interés y la inversión en el deporte invernal en Argentina.