La Federación Internacional del Automóvil estudia la posibilidad de no viajar a Bahrein y Arabia Saudita para la próxima carrera, ante la intensificación de las tensiones en Oriente Medio y sus implicaciones en el calendario de la Fórmula 1.
La Federación Internacional del Automovilismo (FIA) está evaluando la posibilidad de cancelar los Grandes Premios de Bahrein y Arabia Saudita que estaban programados para abril, como consecuencia de la escalada del conflicto en Oriente Medio tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán el 28 de febrero.
La noticia comenzó a circular en medios internacionales y portales especializados, entre ellos Sky Sport de Alemania y el diario Marca, que señalan que la FIA podría anunciar en breve que la Fórmula 1 no viajaría a esos países en las fechas previstas.
El Gran Premio de Bahrein tenía como fecha oficial el 12 de abril en el circuito de Sakhir, escenario en el que la Fórmula 1 ya había llevado a cabo pruebas de pretemporada para evaluar los neumáticos de Pirelli.
Sin embargo, esas pruebas habían quedado suspendidas de forma temporal cuando estalló el conflicto en la región, lo que alimenta la posibilidad de cambios en el calendario.
El Gran Premio de Arabia Saudita, previsto para el 19 de abril en Jeddah y ubicado justo después de Bahrein, podría igualmente no celebrarse tal y como estaban anunciadas las citas.
Ambos eventos formaban parte de la parte inicial de la temporada que había iniciado el fin de semana anterior en Melbourne y que continuaría con la carrera de Japón, programada para Suzuka, el 29 de marzo.
En estas circunstancias, la organización está evaluando distintas alternativas: reemplazar esas sedes por otros circuitos o reducir el calendario a 22 carreras para la temporada.
Paralelamente, ya se confirmó la cancelación de la primera fecha del Mundial de Resistencia (WEC), que estaba prevista para finales de marzo en Qatar.
Lance Stroll, que compite para un equipo de la Fórmula 1, se ha visto asociado a las imágenes de la actividad en Jeddah en años recientes, y estas discusiones reflejan la sensibilidad de la élite del automovilismo ante la situación regional.
Según fuentes cercanas a la FIA que pidieron mantener el anonimato, la decisión sobre las carreras de Bahrein y Arabia Saudita podría hacerse pública en breve.
Por ahora, lo único confirmado es que ninguna de las dos citas se disputará en las fechas originalmente previstas.
Históricamente, la Fórmula 1 ha mostrado que cuando las condiciones políticas o de seguridad lo exigen, los calendarios pueden verse alterados. Aunque no es habitual en exceso, la organización ha pospuesto o reconfigurado eventos en situaciones de crisis o conflictos regionales, y la pandemia de 2020 también obligó a una reprogramación integral.
En este contexto, el crecimiento del riesgo para equipos, personal y aficionados obliga a priorizar la seguridad por encima de la planificación deportiva.
A falta de anuncios oficiales, el mundo del motor observa con atención cómo se resolverá el tramo inicial de la temporada y qué impacto podría tener en el desarrollo de futuros grandes premios y en la logística de las escuderías para las próximas carreras.