El delantero argentino Darío Benedetto firmará por Barcelona de Guayaquil por una temporada tras aceptar reducir sus pretensiones económicas. La noticia analiza su trayectoria, el contexto del club ecuatoriano en la Libertadores y los antecedentes recientes del atacante.

Después de un paso breve por Newell's Old Boys, Darío Benedetto se convirtió en nuevo refuerzo de Barcelona de Guayaquil, equipo ecuatoriano que participa en la LigaPro y en la Copa Libertadores.

El delantero argentino, de 35 años, acordó su llegada tras ceder gran parte de sus pretensiones económicas y, según medios locales, la firma sería por una temporada.

El Pipa, como se lo conoce, llega a Ecuador en medio de una etapa de su carrera en la que la experiencia y el olfato goleador pueden aportar mucho al club guayaquileño.\n\nBenedetto venía de un tramo reciente marcado por molestias físicas y una continuidad intermitente en el fútbol argentino. En Newell's Old Boys su paso fue corto: apenas cuatro meses, 9 partidos disputados y sin convertir goles. En ese periodo, el equipo buscaba reforzar el ataque por la llegada de Benedetto, y el propio entrenador Cristian “El Ogro” Fabbiani lo había pedido en su momento.

Con el cambio de entrenador y tras una serie de resultados adversos, Lucas Bernardi asumió de forma interina y decidió no contar con el delantero, que rescindió de forma anticipada su contrato a finales de octubre.\n\nLa trayectoria de Benedetto se asienta sobre una marca destacada en Boca Juniors, club con el que dejó huella en su primera etapa y que lo llevó a ser considerado, en su momento, como uno de los mejores nueves de la era posterior a Martín Palermo.

En Boca, entre sus dos etapas, sumó 71 goles en 172 encuentros. En total, a lo largo de su carrera, convirtió 166 tantos en 502 partidos. Es decir, un delantero de experiencia, con altibajos, pero con capacidad de rendir en grandes escenarios.\n\nLa llegada a Barcelona de Guayaquil se dio en medio de una congestión de expectativas por parte de la afición amarilla. La salida del aeropuerto fue rodeada por un público entusiasta que, entre abrazos y cánticos, dejó claro que esperaba resultados. En redes sociales circuló un video en el que un hincha sujetaba levemente el brazo de Benedetto; el delantero, con la mirada puesta en el desafío, escuchó las exigencias y se mostró dispuesto a entregarlo todo por la camiseta.\n\nEn el plano deportivo, Barcelona SC se encuentra en la segunda fase de la Copa Libertadores, y su objetivo es avanzar ante Argentinos Juniors. La ida está señalada para el 18 de febrero en Guayaquil, y la revancha se disputaría una semana después en La Paternal. Este cruce representa una prueba importante para un club que busca volver a mostrar su fortaleza en el ámbito internacional y que, a partir de la llegada de Benedetto, intenta sumar experiencia y liderazgo al ataque.\n\nSegún informaciones desde Ecuador, el debut de Benedetto podría darse en la tradicional Noche Amarilla, una cita de presentación de refuerzos programada para el 7 de febrero.

En ese contexto, y ante la posibilidad de un espejado encuentro con el Inter Miami, equipo de Lionel Messi, Barcelona de Guayaquil busca convertir la presión de la expectativa en rendimiento diarios y consolidar un proyecto que combine juventud y experiencia.\n\nHistóricamente, Barcelona SC es uno de los clubes más laureados de Ecuador, con un palmarés que incluye múltiples títulos de liga y una presencia constante en torneos internacionales.

La llegada de Benedetto se inscribe en una estrategia de reforzarse con jugadores de trayectoria para competir en una Libertadores cada vez más exigente.

Si el delantero se adapta al estilo del cuerpo técnico y logra recuperar su mejor forma física, podría aportar el gol y la experiencia que el plantel necesita para transitar con mayor solidez la segunda etapa de la temporada.\n\nEn síntesis, la llegada de Darío Benedetto a Barcelona de Guayaquil representa una apuesta por la experiencia en un club que quiere consolidar su presencia tanto a nivel local como internacional.

Con un contrato por una temporada y la presión natural de la afición, el Pipa enfrentará un nuevo desafío en su carrera, en un momento en que su capacidad para marcar puede marcar la diferencia entre un año de transición y una campaña de mayor proyección.