Tras la destitución de Damián Ayude luego de la goleada ante Defensa y Justicia, San Lorenzo empieza a delinear posibles reemplazos. Guede se mantiene como favorito, pero Palermo, Kily González y otros técnicos siguen en la órbita a la espera de un acuerdo. La presión crece ante el próximo estreno del nuevo técnico.
Cada hora que pasa, en Boedo se acelera la búsqueda de un nuevo entrenador luego de la salida de Damián Ayude, que dejó al equipo tras la goleada 5-2 frente a Defensa y Justicia.
El banco quedó desierto y la dirección deportiva empezó a sondear posibles sustitutos con la urgencia de tener a alguien listo para el debut programado en el corto plazo.
En la mesa de negoc iaciones aparecieron varias opciones. Por un lado, Martín Palermo dio señales de interés y se llegó a una primera charla en la que, según cuentan, hubo buena sintonía y disposición por parte del Titán para hacerse cargo del Ciclón.
Por otro, un guiño de Pablo Guede, que dirige Alianza Lima desde Perú, cambió el guion y prolongó la toma de decisiones para el fin de semana. En la conversación entre Costantino y Barrientos, su equipo de fútbol, se dejó entrever que la prioridad seguía siendo encontrar a alguien con historial y peso específico dentro del club.
Entre los nombres que circulaban, Cristian González apareció como una opción de perfil querido por la gente de la casa, especialmente por su cercanía al club.
Sin embargo, la dirección transitoria no quiere apresuramientos y mantiene el objetivo de que el nuevo técnico debute en el choque ante Deportivo Riestra, que está programado para la próxima semana.
Es decir, la decisión debe estar tomada antes de ese partido, para que el equipo pueda ir con el plan claro desde la semana previa.
El plan de trabajo no es nuevo: se sabe que el era de la directiva busca alguien que tenga espalda en el club, alguien que entienda la idiosincrasia del Ciclón y que, a ser posible, tenga una relación fluida con la afición.
En esa línea, el Kily González, ex jugador y con un afecto notable entre los cuervos, apareció como una opción atractiva en un primer momento. No obstante, a medida que avanzaba la tarde, surgió la evaluación de Palermo, que ya se ha mostrado disponible para conversar, y de Guede, que es el principal foco por su trayectoria reciente en Argentina y por su conocimiento del entorno del fútbol local.
La principal traba, más allá de la voluntad de los técnicos, es la cláusula de salida de Guede. Según la información que llega desde su entorno, el entrenador peruano tiene una cláusula de rescisión de 300.000 dólares que para las arcas de San Lorenzo representa un desembolso no menor, especialmente cuando la directiva todavía está gestionando la contratación de un defensa central para reemplazar a Gastón Hernández, que sufrió una lesión grave de ligamento cruzado y podría retrasar los planes defensivos.
“Estamos evaluando las condiciones para Guede; es una posibilidad real y, si hay acuerdo, podría ponerse el buzo azulgrana de inmediato”, explicó Sergio Costantino en una entrevista radial.
Esa frase resume la lógica de la semana para San Lorenzo: no cerrar por cerrar, sino asegurar un nombre de peso que pueda liderar el proyecto en un club con historia reciente de altibajos.
Si Guede no logra destrabar su salida, la casa cuerva podría moverse hacia Palermo o hacia el propio Kily González, con quien ya hay gestiones en marcha para ampliar la conversación.
La fecha límite para la decisión está puesta en el fin de semana, una señal de la presión que existe para tener un técnico en condiciones de trabajar desde el inicio de la próxima semana.
Mientras tanto, Alan Capobianco quedó al frente interinamente del primer equipo, y el equipo de la Reserva dirigirá el próximo encuentro de la Copa Argentina ante Deportivo Rincón, programado para el viernes a las 21.30.
San Lorenzo, club histórico que vivió épocas de gloria reciente como la conquista de la Copa Libertadores en 2014, busca ahora estabilizar un proyecto deportivo que permita volver a pelear por títulos y retornar a la senda de la competencia a nivel local e internacional.
En la próxima semana, la afición esperará con paciencia pero con la certeza de que la directiva está dispuesta a mover fichas importantes para enderezar el rumbo.
Si Guede logra el acuerdo, el técnico peruano podría ser el elegido y, de lo contrario, la pelota quedaría en manos de Palermo o del Kily González para afrontar el proyecto con más tiempo y paciencia, pero con el mismo objetivo: volver a hacer del San Lorenzo un equipo competitivo y de referencia en el fútbol argentino.