La resolución publicada en el Bocyl extiende hasta el 31 de mayo las medidas de prevención frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) en explotaciones bovinas, manteniendo ferias, subastas y transporte con estrictas medidas de bioseguridad y vigilancia.

La Junta de Castilla y León ha publicado hoy en el Boletín Oficial la resolución que prorroga las medidas de prevención frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) desde el 1 de abril hasta el 31 de mayo, y añade que la vigencia dependerá de cómo evolucione la situación epidemiológica.\n\nEn la práctica, esto significa que se mantiene el marco de bioseguridad que ya se venía aplicando en explotaciones ganaderas y durante eventos relacionados con la ganadería: ferias, concursos, certámenes, subastas, romerías, mercados -incluidos los de alcance nacional- y cualquier otro acto con animales de la especie bovina.

Todo debe hacerse dentro de la normativa de limpieza y desinfección reglamentaria, y con la desinsectación de animales, vehículos e instalaciones.\n\nAdemás, se insiste en desinfectar los vehículos de transporte de animales antes de que salgan de la explotación para evitar que cualquier posible vectors o virus salgan a otros recintos.

En Castilla y León, aquellas explotaciones que reciban animales procedentes de zonas consideradas de riesgo quedan sujetas a vigilancia veterinaria oficial y a la desinsectación de todos los bovinos presentes en la explotación.\n\nLas autoridades reiteran la necesidad de reforzar la bioseguridad en origen y en tránsito: titulares de explotaciones, operadores y transportistas deben mantener registros rigurosos de entradas y salidas y extremar la vigilancia sanitaria de los animales.

Y, ante cualquier sospecha, se debe comunicar de inmediato a los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO).\n\nSobre la DNC, la Junta explica que es una enfermedad viral cuyo contagio se produce principalmente por insectos vectores. No afecta a las personas y no hay riesgo por contacto directo con los animales ni por el consumo de productos de origen animal. Esto explica el tono prudente de la normativa: se busca proteger a los ganaderos y a la industria sin interferir en la cadena alimentaria ni en la seguridad de los consumidores.\n\nHistoria y contexto: Castilla y León es una de las grandes cuencas ganaderas de España, con ferias y subastas que mueven a miles de productores cada temporada.

Mantener estas citas comerciales exige equilibrio entre la actividad económica y la protección de la salud animal. Las autoridades sostienen que, salvo un empeoramiento claro de la situación epidemiológica, las medidas vigentes permiten normalizar la actividad en mercados, sin renunciar a la vigilancia.

A nivel más amplio, estas medidas se inscriben en el marco de las políticas de sanidad animal de la Unión Europea, que exigen respuestas rápidas y coordinadas ante brotes de enfermedades vectoriales.\n\n¿Qué implica para el ganadero de a pie? Plan de bioseguridad reforzado, control de entradas y salidas, mantenimiento de registros, desinsectación y desinfección prioritaria de vehículos, y una comunicación fluida con los servicios veterinarios para evitar sorpresas.

En suma, se busca que la economía de la ganadería no se vea golpeada por una enfermedad que, por su modo de transmisión, puede controlarse con medidas simples, pero firmes y constantes.