La Junta de Castilla y León alerta ante la intrusión de polvo procedente del norte de África y recomienda precauciones por posibles niveles altos de PM10 hasta el viernes; explica qué hacer y dónde consultar la calidad del aire.

La Junta de Castilla y León avisa de un episodio de intrusión de polvo procedente del norte de África que podría dejar la atmósfera más densa de lo normal durante estos días.

La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio informa que el episodio empezó este lunes por la tarde y, según las previsiones, se mantendrá al menos hasta el viernes 10 de abril en toda la comunidad.

Este fenómeno es natural y no obedece a una acción humana, pero sí tiene efectos sobre la calidad del aire y la salud de las personas, especialmente las que ya tienen problemas respiratorios o cardíacos.

Las partículas en cuestión son PM10, es decir, fragmentos de polvo de tamaño inferior a 10 micras, lo bastante pequeñas como para entrar en las vías respiratorias si se respira con normalidad.

Los modelos de predicción señalan que estas partículas podrían situarse por encima de 50 microgramos por metro cúbico en promedio de 24 horas, lo que indicaría una calidad del aire desfavorable.

Aun así, la normativa de calidad del aire en España y en Europa no establece un umbral único para comunicar la información al público, pero las autoridades insisten en que hay que actuar para minimizar la exposición.

Qué hacer ante este episodio: si los niveles no son muy elevados, la población en general puede realizar sus actividades al aire libre con normalidad, aunque debe estar atenta a síntomas como tos, irritación de garganta, dificultad para respirar, cansancio excesivo o palpitaciones.

Si los niveles son más altos, las personas de mayor riesgo y las personas sensibles por tener enfermedades cardíacas o alergias graves deberían plantearse reducir las actividades prolongadas y enérgicas al aire libre.

Las personas con asma o con enfermedades respiratorias deben seguir con cuidado su plan de medicación; quienes tengan problemas del corazón pueden experimentar palpitaciones, dificultad para respirar o fatiga inusual.

Dado que la magnitud de la intrusión varía a lo largo del día y en los próximos días, cualquier persona que vaya a realizar actividades al aire libre debe informarse sobre la calidad del aire en su zona.

Para ello, la Junta recomienda consultar las páginas web indicadas más adelante y, si es posible, evitar acciones que generen polvo, como la quema al aire libre de restos vegetales.

Dónde consultar la información en tiempo real: la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio tiene el portal http://servicios.jcyl.es/esco/index.action; el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ofrece https://sig.mapama.gob.es/calidad-aire/; la Agencia Europea del Medio Ambiente dispone de http://airindex.eea.europa.eu/. Además, está disponible la APP “ICA Índice de calidad del aire” en la tienda de aplicaciones para consultar datos en móvil.

Este tipo de episodios de polvo sahariano no es nuevo en España; cada primavera llegan frentes de polvo desde el Sáhara que atraviesan África y el Atlántico y llegan a la península.

Aunque el fenómeno es natural, su impacto en la salud puede ser relevante para ciertos colectivos, por lo que las autoridades no sólo informan, sino que también vigilan la evolución de los niveles y comunican cambios de situación.

En Castilla y León, como en otras comunidades, se han registrado episodios similares en años anteriores, que obligaron a recomendaciones como evitar ejercicios intensos al aire libre o reducir la exposición de personas sensibles.

La Consejería aseguró que se seguirá el episodio de forma estrecha y, en cuanto haya cambios en la calidad del aire, se actualizarán las indicaciones.

Se recomienda a la población consultar con regularidad las fuentes oficiales para conocer la situación de cada localidad y adaptar las actividades diarias en función de la realidad en tiempo real.

Si quieres estar al día, mantente atento a las web oficiales y a las alertas de tu municipio. En resumen: es un fenómeno natural que afecta temporalmente a la respiración de todos, pero que puede ser especialmente molesto para quienes ya arrastran problemas de salud; con precauciones y información actualizada, se puede disminuir el riesgo y seguir con la vida diaria sin grandes sobresaltos.