Joaquín Antonio Pino defiende a los agricultores y ganaderos, critica las políticas climáticas de Bruselas y aboga por recuperar prácticas tradicionales como las quemas controladas. El sector primario, clave en la gestión del territorio.

El consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Rural de la Junta de Castilla y León, Joaquín Antonio Pino, ha dejado claro que el campo no está para más tonterías.

En una jornada sobre cambio climático organizada por APAG Extremadura ASAJA, Pino ha defendido el papel de los agricultores y ganaderos como auténticos guardianes de la naturaleza, y ha cargado contra las políticas verdes que vienen de Bruselas.

Pino ha recordado que el clima siempre ha cambiado, y que no se puede usar la excusa del cambio climático para fastidiar a quienes trabajan la tierra.

'El clima ha tenido épocas más frías y más cálidas, y no por eso hay que criminalizar al sector primario', ha dicho el consejero, que ha criticado abiertamente la Agenda 2030, el Pacto Verde Europeo y la estrategia 'De la Granja a la Mesa', que según él solo han servido para llenar de papeleo a los ganaderos y agricultores.

Además, ha denunciado que la falta de actividad agraria en el campo está provocando que crezca la maleza y la biomasa, lo que aumenta el peligro de incendios forestales.

'Antes, los pastores y los agricultores mantenían el monte limpio, pero ahora los ecologistas de salón prohíben hasta quemar rastrojos y hemos perdido herramientas tradicionales de gestión', ha explicado Pino, que apuesta por recuperar la quema controlada de rastrojos como se ha hecho toda la vida.

Otro punto clave de su intervención ha sido la fauna salvaje. Pino ha anunciado que la Junta tomará medidas contundentes contra especies como el jabalí, que están destrozando los cultivos y propagando enfermedades como la peste porcina africana.

'No podemos permitir que los animales salvajes acaben con los animales de los ganaderos', ha subrayado. También ha dicho que se intentará recuperar especies como el lince o la liebre, pero sin obsesiones.

En cuanto al comercio, el consejero ha reclamado reciprocidad: 'No puede ser que los agricultores españoles tengan que cumplir mil normas mientras que los productos de países extracomunitarios entren sin control'.

Ha puesto como ejemplo las restricciones a los fitosanitarios, que no se aplican a las importaciones de fuera de la UE.

Por último, Pino ha pedido una PAC más centrada en la agricultura profesional y productiva, y menos en los compromisos climáticos. 'El medio natural tiene que estar al servicio del hombre, y no al revés. Si vaciamos el campo, luego vienen los incendios y la despoblación, pero a Bruselas eso no le importa', ha sentenciado.

Para quienes no lo recuerden, durante siglos los agricultores y ganaderos han sido los que han cuidado los paisajes de España. El pastoreo, la rotación de cultivos y las quemas controladas eran herramientas que mantenían el equilibrio. Ahora, con las ocurrencias de la Agenda 2030, se pretenden imponer restricciones que solo benefician a los lobbies ecologistas y perjudican a quienes ponen el pan en la mesa.

Pino lo ha dejado claro: el campo español no se rinde, y en Castilla y León van a luchar para que el sentido común vuelva a mandar.