El gobierno autonómico presenta un paquete de medidas para bonificar peajes, subvencionar el carné de conducir y mantener el Buscyl gratuito, con el objetivo de fijar población y ahorrar dinero a los ciudadanos.

La Junta de Castilla y León ha presentado un plan para mejorar la movilidad de los ciudadanos, especialmente de los que viven en el medio rural. Porque en una comunidad tan extensa y con tantos pueblos, tener coche o un transporte público decente no es un lujo, es una necesidad. Y lo que han anunciado son varias medidas que van directas al bolsillo.

Lo más llamativo es la ayuda para los peajes. Si eres de los que usan a menudo las autopistas AP-6, AP-51, AP-61 o AP-71, podrás conseguir una bonificación de al menos el 60% del coste. Eso sí, tienes que estar empadronado en Castilla y León y hacer entre 11 y 40 viajes al mes. La primera convocatoria saldrá en 2027 y el gobierno ha reservado 10 millones de euros para empezar. Esto es histórico, porque hasta ahora los peajes eran un gasto fijo para muchos trabajadores y autónomos que no tenían alternativa.

Otra novedad son las ayudas para el carné de conducir. Los jóvenes de 18 a 30 años podrán recibir hasta 900 euros para pagarse las clases y el examen. La idea es que puedan sacarse el permiso sin que suponga un batacazo económico, y así mejorar sus oportunidades de trabajo, sobre todo en los pueblos, donde el coche es casi imprescindible.

Además, para los que quieran dedicarse al transporte profesional, hay ayudas de hasta 1.800 euros para los permisos de camión o autobús y el Certificado de Aptitud Profesional (CAP). Esto busca solucionar la falta de conductores que hay en el sector.

Y luego está el Buscyl, el transporte público autonómico que sigue siendo gratuito. La consejera ha confirmado que se mantienen todas las rutas y que se reforzarán los servicios en horas punta. Desde que se puso en marcha, ha tenido un éxito enorme: más de 800.000 usuarios y 15 millones de viajes. Solo en el primer semestre de 2026 ha crecido un 27,6% respecto al año anterior. Es un ejemplo de cómo una gestión sensata puede ayudar a la gente a ahorrar y a moverse sin problemas.

Pero no solo es transporte. También se van a mejorar las carreteras, con un plan hasta 2040 que incluye nuevas tecnologías y la posibilidad de que empresas privadas colaboren en las inversiones.

En digitalización, quieren que la administración sea más ágil, con inteligencia artificial para hacer trámites más rápidos y evitar desplazamientos innecesarios.

Han formado ya a 4.000 empleados públicos y van a poner un segundo acceso a internet para que no se caiga el servicio.

En resumen, la Junta ha puesto sobre la mesa medidas que buscan algo muy sencillo: que los ciudadanos gasten menos, tengan más facilidades y puedan vivir y trabajar en Castilla y León sin tener que irse a otro sitio.

Porque aquí, como se suele decir, quien se mueve, gana. Y si encima le ayudan a moverse, mejor que mejor.