La Agencia de Protección Civil de la Junta ha declarado la alerta por altas temperaturas en todas las provincias de Castilla y León desde hoy, 28 de julio. Se esperan máximas de hasta 39 grados durante varios días, con un riesgo muy alto de incendios. La alerta estará activa mientras dure el episodio de calor, que podría alargarse toda la semana. Las autoridades recuerdan consejos básicos para protegerse del calor y piden especial atención a personas mayores y niños.

Se avecinan días de calor intenso en Castilla y León. La Junta, a través de Protección Civil, ha declarado la alerta por temperaturas máximas en todas las provincias de la comunidad. La medida entra en vigor desde las 12 del mediodía de hoy, martes 28 de julio, y se mantendrá activa mientras dure el episodio de calor, que según las previsiones podría alargarse al menos hasta el viernes.

Las temperaturas alcanzarán los 39 grados en amplias zonas, y lo peor es que no darán tregua ni siquiera por la noche, con mínimas que rondarán los 20 grados.

La situación es especialmente delicada porque las altas temperaturas vienen acompañadas de una baja humedad, lo que dispara el riesgo de incendios forestales.

En muchas zonas, el peligro de fuego se considera muy alto o incluso extremo. Por eso, la Junta ha reforzado la vigilancia desde el Centro Coordinador de Emergencias, en contacto permanente con la AEMET. No es para menos: una chispa, una colilla mal apagada o una quema agrícola pueden provocar un desastre.

Pero más allá del riesgo de incendios, el calor puede afectar seriamente a la salud. Especialmente vulnerables son los mayores, los niños pequeños y quienes padecen enfermedades crónicas. Sin embargo, nadie está libre de sufrir un golpe de calor si no se toman las debidas precauciones. Por eso, desde Protección Civil insisten en una serie de recomendaciones que conviene seguir al pie de la letra.

Lo primero, evitar salir a la calle entre las doce del mediodía y las seis de la tarde, que son las horas de más sol. Si no queda más remedio, hay que protegerse con sombrero, gafas de sol y crema solar. También es fundamental beber agua y zumos fríos con frecuencia, aunque no se tenga sed. Nada de bebidas alcohólicas ni comidas copiosas; mejor frutas y verduras, y hacer varias comidas ligeras al día.

En casa, hay que mantener las persianas bajadas y las ventanas cerradas durante el día, y abrirlas por la noche para que entre el fresco. También es recomendable usar las habitaciones más frescas de la vivienda, y si se dispone de aire acondicionado, ponerlo a una temperatura razonable.

Eso sí, no hay que abusar porque los cambios bruscos de temperatura tampoco son buenos.

Si se va a hacer deporte o trabajo al aire libre, mejor a primera hora de la mañana o al anochecer. Y en el coche, nunca dejar a nadie dentro con las ventanillas cerradas, ni a niños ni a mascotas.

Este episodio de calor recuerda a otros vividos en años anteriores, como la ola de calor de agosto de 2021 o la de julio de 2022, cuando se batieron récords históricos en muchas estaciones meteorológicas.

Sin embargo, los expertos señalan que lo más preocupante es la persistencia: se esperan varios días seguidos con temperaturas muy altas, lo que aumenta el desgaste físico y el riesgo para la salud.

La alerta de la Junta no es una medida excepcional, sino preventiva. Cada vez que se prevén temperaturas extremas, se activan estos protocolos para que los servicios de emergencia estén preparados y la población tome conciencia.

En este caso, la alerta se ha declarado para todas las provincias: Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora. Ninguna se libra.

Así que ya sabe, si vive en Castilla y León, estos días toca cuidarse y cuidar de los suyos. Evite los excesos, mantenga la nevera bien aprovisionada de agua fresca y extreme la precaución con cualquier fuente de calor que pueda provocar un incendio.

Como dicen en los anuncios, mejor prevenir que curar.